El mensaje del Evangelio trae libertad y esperanza, dice el Papa León en la Misa de clausura en Guinea Ecuatorial

El papa León XIV saluda a una familia mientras celebra la Misa final de su viaje apostólico a África en el estadio de Malabo, en Guinea Ecuatorial, el 23 de abril de 2026. (Foto OSV News/Matteo Pernaselci, Vatican Media)

(OSV News) -- En su último día en Guinea Ecuatorial, el Papa León XIV recordó a los católicos del país que busquen fuerza, justicia y esperanza en el Evangelio y en los sacramentos.

"Si estás oprimido por la injusticia, Él es la justicia; si tienes necesidad de ayuda, Él es la fuerza; si tienes miedo de la muerte, Él es la vida; si deseas el cielo, Él es el camino; si estás en las tinieblas, Él es la luz", dijo el Papa, citando a San Ambrosio el 23 de abril, en una Misa a la que asistieron unas 30.000 personas en el Estadio de Malabo, en Guinea Ecuatorial.

La Misa marcó el evento final de la visita de 11 días del Papa a África. Al llegar al estadio en su papamóvil, el Papa León fue recibido con vítores de las personas que asistían a la Misa, muchas de las cuales vestían los colores blanco y amarillo del Vaticano.

Antes de comenzar su homilía, el Papa expresó sus condolencias a la archidiócesis, a los sacerdotes y a los familiares por la muerte del padre Fortunato Nsue Esono, vicario general de la Arquidiócesis de Malabo.

Según un comunicado de la Conferencia Episcopal de Guinea Ecuatorial, el padre Esono falleció "inesperadamente" el 17 de abril en su residencia de la parroquia de Nuestra Señora de Bisila. No se ha dado a conocer la causa de la muerte.

El sacerdote, de 39 años, que fue nombrado vicario general hace nueve meses, desempeñó un papel clave en los preparativos de la visita Papal, según la conferencia episcopal.

"Invito a vivir con espíritu de fe este momento de dolor y confío en que, sin dejarse llevar por comentarios o conclusiones apresuradas, se haga plena luz sobre las circunstancias de su muerte", dijo el Papa León.

Hablando en español, el Papa reflexionó sobre la lectura del día, proveniente de los Hechos de los Apóstoles, que narraba el encuentro del diácono Felipe con un eunuco etíope que leía las Escrituras mientras viajaba de Jerusalén a África.

El papa León XIV hace un gesto al llegar para celebrar la Misa final de su viaje apostólico a África en el estadio de Malabo, en Guinea Ecuatorial, el 23 de abril de 2026. (Foto OSV News/Simone Risoluti, Vatican Media)
El papa León XIV hace un gesto al llegar para celebrar la Misa final de su viaje apostólico a África en el estadio de Malabo, en Guinea Ecuatorial, el 23 de abril de 2026. (Foto OSV News/Simone Risoluti, Vatican Media)
Fieles observan mientras el papa León XIV celebra la Misa final de su viaje apostólico a África en el estadio de Malabo, en Guinea Ecuatorial, el 23 de abril de 2026. (Foto OSV News/Matteo Pernaselci, Vatican Media)
Fieles observan mientras el papa León XIV celebra la Misa final de su viaje apostólico a África en el estadio de Malabo, en Guinea Ecuatorial, el 23 de abril de 2026. (Foto OSV News/Matteo Pernaselci, Vatican Media)

En la lectura, Felipe le pregunta al eunuco si entendía lo que leía, a lo que el eunuco respondió: "¿Cómo lo puedo entender, si nadie me lo explica?".

La "humilde sagacidad" de la respuesta del etíope, dijo el Papa León, era "no sólo en una apelación a la verdad, sino en una expresión de curiosidad".

Sin embargo, aunque el hombre es rico, inteligente y culto, es un esclavo y "no es plenamente libre".

"Esta condición está grabada dolorosamente en su cuerpo; se trata, en efecto, de un eunuco. No puede generar vida, todas sus energías están al servicio de un poder que lo controla y lo domina", dijo el Papa.

Sin embargo, "el anuncio del Evangelio lo libera", y a través de su encuentro con Felipe, el hombre "se convierte no sólo en lector de la Biblia, es decir, espectador, sino en protagonista de un relato que lo involucra", dijo el Papa.

La palabra de Dios, continuó el Papa, se convierte en una realidad vivida, un "gesto vivido" y, a través del sacramento del bautismo, "ya no es un extraño, sino que se convierte en hijo de Dios, en nuestro hermano en la fe".

"Esclavo y sin descendencia, este hombre renace a una vida nueva y libre en el nombre del Señor Jesús. Nosotros seguimos hablando de su rescate, precisamente mientras leemos las Escrituras", dijo.

El Papa León dijo que, al igual que el eunuco, a través del bautismo, los cristianos han recibido "la misma fe" y la misma palabra. Leer y reflexionar sobre la Escritura "es siempre un acto personal y también eclesial, no un ejercicio solitario o meramente técnico".

"Leemos juntos la Escritura como un bien común de la Iglesia, teniendo como guía al Espíritu Santo, que inspiró su composición, y a la Tradición apostólica, que la ha custodiado y difundido por toda la tierra", dijo el Papa. "Como pide el eunuco, también nosotros podemos comprender la Palabra de Dios gracias a una guía que nos acompaña en el camino de la fe".

Centrando su atención en la lectura del Evangelio de San Juan, en la que Jesús dice que él es "pan consagrado por aquel que ha descendido del cielo para hacerse nuestro alimento" y que "el que coma de este pan vivirá eternamente".

Cristo, dijo el Papa, "es el Resucitado" que "continúa dando su vida por nosotros".

"¿Confío en que su amor es más fuerte que mi muerte? Al decidir creerle, cada uno de nosotros elige entre una desesperación cierta y una esperanza que Dios hace posible. Entonces nuestra hambre de vida y de justicia encuentra alivio en las palabras de Jesús: ‘El pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo’", afirmó.

Una mujer agita una bandera con la imagen del papa León XIV antes de la llegada del pontífice para celebrar la Misa final de su viaje apostólico a África en el estadio de Malabo, en Guinea Ecuatorial, el 23 de abril de 2026. (Foto OSV News/Guglielmo Mangiapane, Reuters)
Una mujer agita una bandera con la imagen del papa León XIV antes de la llegada del pontífice para celebrar la Misa final de su viaje apostólico a África en el estadio de Malabo, en Guinea Ecuatorial, el 23 de abril de 2026. (Foto OSV News/Guglielmo Mangiapane, Reuters)

Al animar a los fieles a "exclamar con alegría" que "Cristo lo es todo para nosotros", el Papa León recordó a los cristianos que en Jesús "encontramos la plenitud de la vida y de sentido".

"Con la compañía del Señor, nuestros problemas no desaparecen, pero son iluminados", dijo. "Así como toda cruz encuentra redención en Jesús, así en el Evangelio la historia de nuestra vida encuentra sentido".

"A través de nuestro testimonio", añadió, "el anuncio de la salvación se hace gesto, se hace servicio, se hace perdón; en una palabra, se hace Iglesia".
Antes de la bendición final, el arzobispo Juan Nsue Edjang Mayé, de Malabo, expresó su gratitud en nombre del pueblo de Guinea Ecuatorial por la visita del Papa.

"Efectivamente, en estos días hemos vivido la solidaridad evangélica de la Iglesia que ha reavivado nuestra fe y nuestro compromiso para contribuir a la creación de una patria nueva de Cristo", dijo el arzobispo May.

Calificando la visita del Papa León como "una poderosa llamada a la reconciliación y la paz", el arzobispo expresó el compromiso de la Iglesia local de "a seguir trabajando por la justicia, la igualdad, fraternidad y reconciliación entre todos los hijos e hijas de nuestro país".

"Que esta visita sea para nosotros, un poderoso estimulo de fe y de conversión para una Iglesia local, unida afectuosamente a la Cátedra de Pedro, más evangelizadora y comprometida con el desarrollo que integran los pobres y a los marginados", dijo el arzobispo Mayé.

El arzobispo Mayé invitó entonces a una procesión de personas vestidas con trajes tradicionales y que presentaban ofrendas que son "frutos de nuestra madre Tierra y del trabajo de los hombres".

Al despedirse del pueblo de Guinea Ecuatorial, el Papa León dijo que se marchaba de África "levando conmigo un tesoro inestimable de fe, de esperanza y de caridad".

"Es un tesoro grande: hecho de historias, de rostros, de testimonios, alegres y sufridos, que enriquecen abundantemente mi vida y mi ministerio como sucesor de Pedro", afirmó el Papa.

También señaló que, al igual que en los primeros siglos de la Iglesia, "hoy África está llamada a contribuir significativamente a la santidad y al carácter misionero del pueblo cristiano".

"Confío esta intención a la intercesión de la Virgen María, a quien los encomiendo de corazón, así como a vuestras familias, a vuestras comunidades, a vuestra nación y a todos los pueblos africanos", dijo el Papa.



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