La celebración anual del Día de los Muertos en el cementerio Our Lady of Hope cuenta con mariachis, manualidades y Misa a medida que se acerca el Día de los Fieles Difuntos
BROWNSTOWN TOWNSHIP — Sumándose a una antigua tradición, Catholic Funeral & Cemetery Services (CFCS) organizó su celebración anual del Día de los Muertos el 24 de octubre en el cementerio Our Lady of Hope en Brownstown Township.
Observado tradicionalmente el 1 y 2 de noviembre, de manera concurrente con las fiestas de Todos los Santos y los Fieles Difuntos, el Día de los Muertos otorga un reconocimiento reverente e intencional a la relación entre la vida y la muerte. El Día de los Muertos no es un día de luto; más bien es un día para celebrar y honrar las vidas de los seres queridos que han fallecido.
Bajo esta perspectiva, el evento en Our Lady of Hope comenzó con mariachis y vibrantes danzas tradicionales del Ballet Folklórico de Detroit. La energía de celebración y alegría resplandeció mientras docenas de bailarines desplegaban faldas ornamentadas y los gritos —expresiones de júbilo y emoción— resonaban por todo el pabellón.
Mientras la música y el baile continuaban a lo largo de la tarde, los participantes pudieron visitar camiones de comida o realizar un recorrido por el cementerio, y los niños pudieron participar en manualidades y recibir la pintura facial tradicional de calaverita de azúcar.
A los participantes del evento del Día de los Muertos también se les invitó a traer fotografías de sus seres queridos fallecidos para colocarlas en una ofrenda comunitaria.
Quizás el punto focal del Día de los Muertos, la ofrenda es un altar construido en honor a los seres queridos que son recordados durante toda la celebración. Una ofrenda tradicional presenta fotos de amigos, familiares e incluso mascotas fallecidas, así como velas, calaveras de azúcar, cempasúchil, agua y comida. Las ofrendas también se adornan a menudo con papel picado, coloridos recortes de papel de seda cuya delicadeza simboliza la impermanencia de la vida. Estas decoraciones, según la tradición cultural, también significan caminos a través de los cuales las oraciones pueden llegar a los difuntos y acelerar su viaje al cielo. Muchas ofrendas también incorporan imágenes de Nuestra Señora de Guadalupe, la patrona de México y de las Américas.
Junto con la colocación de la imagen de su ser querido en la ofrenda, se invitó a los asistentes a asistir a la Misa celebrada por el pbro. John Herman, de la parroquia St. Frances Cabrini en Allen Park.
En su homilía, el pbro. Herman reflexiono sobre la belleza de las tradiciones del Día de los Muertos de visitar los cementerios, cuidar las tumbas de familiares y amigos y mantener un sentido de conexión con los muertos.
"A veces olvidamos nuestra necesidad de orar por nuestros seres queridos fallecidos", dijo el pbro. Herman. "Sabemos que el purgatorio está ahí y que es un recordatorio del gran amor y la misericordia de Dios para con nosotros. Necesitamos esa purificación para estar listos para encontrarnos con Dios en el cielo, por lo que lo que hacemos cuando celebramos aquí es recordar seguir orando por nuestros seres queridos fallecidos todo el tiempo, para que puedan recibir esa purificación que todos todavía necesitamos".
Las prácticas del Día de los Muertos son formas cultural e históricamente ricas de habilitar las obras de misericordia que se encuentran a través de la muerte. Preparar una ofrenda con flores, velas y las fotografías y comidas favoritas de los seres queridos ofrece un espacio dedicado para el trabajo espiritual de la oración por los fieles difuntos. Estas celebraciones del 1 y 2 de noviembre también brindan un punto de entrada reflexivo a la devoción tradicional de noviembre a la oración por las santas almas del purgatorio.
Del mismo modo, visitar un cementerio, atender y cuidar una tumba son oportunidades para continuar la obra de misericordia corporal de una sepultura cristiana adecuada.
Los asistentes a la celebración del Día de los Muertos que hablaron con Detroit Catholic reflexionaron sobre el significado del simbolismo asociado con este día.
Amanda Owen, de la parroquia de la Basílica de Santa Ana en Detroit, y su prima Heather Spencer asistían al evento por primera vez, pero observan el Día de los Muertos anualmente con ofrendas y celebraciones en casa.
"Esta ofrenda es muy hermosa", dijo Owen. "Mi tío está enterrado aquí y se acerca su cumpleaños, así que era el día perfecto para venir a visitar la tumba y participar en este evento".
"Yo también tengo un altar en casa con mi mamá y mi papá", añadió Spencer. "Lo pongo todos los años".
El evento de CFCS ha visto un aumento en la participación cada año, contando con más de 250 personas asistentes el pasado fin de semana.


