“Escuela de la fe” en Michigan: Una misión evangelizadora permanente de alto impacto

Mónica Galindo nació en la Ciudad de México y desde hace 23 años vive en Novi, Michigan. Es esposa y madre así como directora de las “Escuela de Fe” sede Michigan. Comparte con Detroit Catholic en español su historia como instituto, toda la labor que realizan, los frutos, los retos y cómo enfrentaron la pandemia logrando adaptarse a la adversidad del confinamiento. 

La historia

La Escuela de la Fe es un instituto catequético internacional fundado en México en 1975 como apoyo para el Episcopado Mexicano y otras instituciones de la Iglesia Católica. 

Su propósito es colaborar con la misión evangelizadora de la Iglesia por medio de la formación de catequistas y educadores en la fe, para el mayor conocimiento y vivencia de la fe cristiana, apegados fielmente al Magisterio de la Iglesia Católica. 

Los programas de estudio están planeados de modo que equilibren el aprendizaje teórico con la experiencia cristiana, de manera que puedan servir mejor a la propia comunidad y la conversión interior.  

Las Escuelas de la Fe es una obra del Centro Pastoral Fidei, y el movimiento Regnum Christi; y aprobada por la Sagrada Congregación del Clero de la Santa Sede. 

En Michigan, comenzaron su labor en septiembre de 2003, en la iglesia de Our Lady of Sorrows en Farmington, con 10 amigas de Mónica Galindo, estudiando los cursos de Introducción a la Biblia e Introducción al Catecismo. 

Nunca imaginaron todas las bendiciones que verían

Mónica Galindo explica: “Muchos alumnos han pasado por nuestras clases, la gran mayoría son mujeres profesionistas que han estado en este bello estado debido al trabajo de los esposos; algunos por poco tiempo, otros hemos permanecido”. 

Hacia el 2010 comenzaron a impartir también cursos en la parroquia de Holy Family en Novi, especialmente como apoyo a la formación de sus catequistas en español. 

Y en el 2019 abrieron otro grupo en la zona de Clarkston, debido al interés de algunas personas en esa zona. 

El programa que ofrecen abarca las diferentes áreas doctrinales y está estructurado en varios diplomados conformados de cuatro clases de quince sesiones cada una. 

Los que más imparten son el Diplomado en Sagradas Escrituras I, el Diplomado en Catecismo de la Iglesia Católica y el Diplomado en Moral Especial. 

“Adicionalmente tenemos una clase de “Tanatología” que ha sido una gran bendición para muchas personas, quienes han encontrado consuelo para el manejo de sus pérdidas, incluyendo el estar aquí lejos de su país de origen y su familia”, comparte Mónica Galindo.

Y prosigue, “Además, tenemos algunas actividades complementarias para que la experiencia no sea únicamente intelectual, como el rezo del Santo Rosario en grupo, mañanas de reflexión, ejercicios espirituales, peregrinación anual, posada familiar, entre otras”. 

Impacto en toda la arquidiócesis

Es muy importante su labor que realizan, ya que muchos de sus miembros están directamente activos en sus parroquias y grupos. Su labor social, catequética y evangelizadora tiene un gran impacto, ya que muchos de sus alumnos son catequistas de niños y jóvenes, ministros de la Eucaristía, ministros de la Palabra y apoyan ministerios Pro Vida. 

También son facilitadores o líderes de otros grupos parroquiales, imparten pláticas bautismales a papás de los niños en catequesis, además han sido conferencistas en eventos de la Arquidiócesis de Detroit en diversos voluntariados, e incluso ocupan algunos cargos formales en parroquias.

La pandemia por COVID19, los impulsó impartir sus clases a distancia, Mónica recuerda, “No nos dimos tiempo para pensarlo, recuerdo que un viernes nos dieron la noticia del cierre de los espacios de clase, y el lunes estábamos impartiendo la primera clase a distancia”. 

“La respuesta de los alumnos, aunque algunos con cierto temor, fue muy buena, todos continuaron con su formación, e incluso comenzaron a invitar a otros amigos y familiares a participar”. 

El año pasado cerraron el ciclo escolar con 50 alumnos y en el ciclo actual tienen 84 alumnos, incluyendo algunos en otros estados de Estados Unidos y otros más en diferentes estados de México. 

Por lo que están proyectando que el próximo ciclo escolar regresaran con clases híbridas. Así podrán volver a estar en persona con sus alumnos, pero seguirán llegando a los que están lejos en línea, y a quienes se les dificulta asistir en persona tendrán la opción virtual. 

Ciertamente esta labor traerá muchos frutos a toda la comunidad de Michigan y cuando Mónica comparte con Detroit Catholic en español sobre testimonios que la han impactado dentro de Escuela de Fe, reconoce que toda la labor que realizan es gracias a Dios y en sí ya es un milagro que a pesar del COVID-19 se mantienen firmes en su misión.

“Podría comentar muchos testimonios, pero más que uno en particular, me gustaría resaltar algunas experiencias comunes, especialmente entre las señoras, y es el hecho de encontrar una nueva familia en la fe, un grupo que camina el mismo camino, que busca los mismos valores para sus familias, y no sentirse solas remando contra la corriente que marca la sociedad hoy día, cómo dar guía a sus hijos a través de la inteligencia, comprendiendo mejor la fe católica, encontrando la razón de por qué la Iglesia nos invita a una u otra cosa, y a cuáles no, formando así familias con una fe más sólida”.

Más información de Escuela de la Fe 

La página del apostolado es escueladelafe.org, y los puedes contactar por mensaje a [email protected], o llamando al 734 276 1483. 

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