A un siglo del inicio de la Guerra Cristera, la Arquidiócesis de Detroit y Regnum Christi invitan a la comunidad hispana a conocer la historia de miles de hombres y mujeres que entregaron su vida por defender su fe
DETROIT - Hace cien años, miles de católicos mexicanos tomaron una decisión que cambiaría para siempre la historia de la Iglesia en su país: permanecer fieles a Cristo, aun cuando ello significara perderlo todo.
Muchos eran campesinos, artesanos, madres de familia, jóvenes y sacerdotes. No eran soldados profesionales ni buscaban el poder. Su deseo era conservar la libertad de vivir su fe, recibir los sacramentos y mantener abiertas las puertas de sus iglesias. Cuando las políticas anticlericales del gobierno mexicano restringieron severamente la vida religiosa, miles de ellos respondieron con una resistencia que dejó una profunda huella en la historia de la Iglesia.
Cien años después del inicio de aquella lucha, conocida como la Guerra Cristera o Cristiada, la comunidad hispana de Detroit tendrá la oportunidad de redescubrir ese testimonio durante la conferencia "¡Viva Cristo Rey!", organizada por el Ministerio Hispano de la Arquidiócesis de Detroit junto con Regnum Christi.
El encuentro se realizará el 17 de julio en el Seminario Mayor Sagrado Corazón y contará con la participación del Padre Javier Olivera Ravasi, sacerdote, historiador y uno de los mayores especialistas en la Guerra Cristera.
Pero para quienes impulsan esta iniciativa, el objetivo va mucho más allá de recordar un episodio histórico.
"Queremos que la gente conozca la fe del pueblo cristiano de hace cien años, cómo defendieron a Cristo y cómo nada los detuvo para seguir viviendo su fe", explicó Angelina Cortés, integrante del equipo organizador, en entrevista con Detroit Catholic en español.
Durante tres años, muchos católicos continuaron asistiendo clandestinamente a los sacramentos, organizaron catequesis en casas y encontraron formas creativas de mantener viva la vida de la Iglesia a pesar de la persecución.
"Tal vez muchas personas han escuchado algo sobre los cristeros, pero no saben realmente qué ocurrió. Queremos que descubran qué significó ese movimiento y por qué sigue siendo tan importante para nosotros", afirmó Angelina.
Una historia que no debía olvidarse
La idea de organizar la conferencia nació precisamente del deseo de impedir que el centenario pasara desapercibido.
Para Anita Hijar, otra de las organizadoras, la historia de los cristeros ha estado presente desde su infancia.
"Mi papá era un gran conocedor de la Cristiada. Conservó una biblioteca enorme sobre este tema y yo crecí escuchando hablar de Anacleto González Flores, del padre Miguel Agustín Pro, de San José Sánchez del Río y de tantos mártires. Cuando vimos que este año se cumplían cien años del inicio de la Guerra Cristera, sentimos que no podíamos dejar pasar la oportunidad de conmemorarlo", relató.
Aquella inquietud fue compartida con Angelina y posteriormente con el P. Juan Sabadell. Poco después recibieron el apoyo del Ministerio Hispano de la Arquidiócesis de Detroit, encabezado por Brenda Hascall, y el proyecto comenzó a tomar forma.
Para Angelina, existe además una razón histórica por la que muchas personas conocen muy poco acerca de la Cristiada.
Explicó que, tras los acuerdos que pusieron fin al conflicto en 1929, durante décadas prácticamente no se habló de la Guerra Cristera ni de quienes habían entregado su vida por defender la fe.
"Por eso muchas personas conocemos muy poco o prácticamente nada sobre este episodio. Todo quedó debajo de la alfombra durante muchos años", señaló.
Sin embargo, la memoria de aquellos hombres y mujeres nunca desapareció completamente.
Uno de los símbolos más conocidos de esa fidelidad fue el grito que muchos pronunciaban antes de morir: "¡Viva Cristo Rey!", frase que hoy da nombre a la conferencia.
Un mensaje que sigue vigente
Aunque la persecución religiosa pertenece al pasado, las organizadoras consideran que el testimonio de los mártires sigue teniendo mucho que decir a los católicos de hoy.
"Los seres humanos solemos olvidarnos rápido de las cosas. Por eso queremos recordar a estos mártires y aprender cómo defender nuestra fe y amar a nuestra Iglesia", afirmó Brenda Hascall.
Explicó que el centenario representa una oportunidad providencial para que nuevas generaciones descubran una historia que apenas comienza a ser conocida fuera de México.
"Somos parte de una Iglesia que ha sido fiel a Dios incluso en medio de grandes pruebas. No podemos olvidar ese testimonio."
Una experiencia para toda la familia
Además de las dos conferencias del P. Javier Olivera Ravasi, la jornada incluirá una Santa Misa, una feria dedicada a los mártires y espacios para conocer los distintos ministerios de la Arquidiócesis de Detroit.
Cada ministerio participante adoptará a uno de los santos o mártires en proceso de beatificación relacionados con la Cristiada y compartirá su historia con los asistentes.
"Queríamos que cada mesa no solo presentara su ministerio, sino también la vida de uno de estos testigos de la fe", explicó Brenda.
Los participantes también podrán venerar reliquias de primer grado de tres figuras profundamente queridas por los católicos mexicanos: San José Sánchez del Río, el P. Miguel Agustín Pro y San Rafael Guízar y Valencia.
Las organizadoras esperan que este recorrido permita descubrir que detrás de cada nombre existe una historia concreta de valentía, fidelidad y amor a Cristo.
Un conferencista apasionado por la Cristiada
La elección del P. Javier Olivera Ravasi tampoco fue casual.
Sacerdote argentino, abogado, doctor en Filosofía e Historia y autor de numerosos libros, dedicó su tesis doctoral a la Guerra Cristera después de descubrir un episodio que lo impactó profundamente.
Según contó Angelina, cuando el sacerdote viajó por primera vez a Guadalajara quiso visitar la tumba de Anacleto González Flores.
"Él mismo cuenta que preguntaba dónde estaba la tumba y muchas personas le respondían: '¿De quién?'. No podía creer que en México hubiera tanta gente que no conociera esa historia. Después comprendió que durante décadas prácticamente no se había hablado de ella."
Hoy, después de años de investigación y conferencias, el P. Olivera Ravasi se ha convertido en uno de los principales divulgadores de este episodio de la historia de la Iglesia.
Una invitación para fortalecer la fe
Para las organizadoras, la conferencia también busca fortalecer los lazos de la comunidad hispana en Detroit.
"Somos muchas culturas distintas, pero todos somos una sola familia en Dios", afirmó Brenda. "Queremos que esta conferencia sea un testimonio de la fortaleza de los mártires y una oportunidad para unirnos como Iglesia."
Angelina añadió que existe un símbolo que une especialmente a todos los hispanos: la Virgen de Guadalupe.
"Los cristeros llevaban siempre sus estandartes con la imagen de la Virgen. Creo que todos los hispanos, aunque no seamos mexicanos, nos sentimos identificados con ella."
Las organizadoras esperan recibir a más de 300 personas durante la jornada y confían en que el centenario motive a muchas familias a conocer una historia que sigue inspirando a la Iglesia universal.
Quienes asistan no solo conocerán un capítulo decisivo de la historia de la Iglesia, sino que descubrirán el testimonio de hombres y mujeres cuya fidelidad continúa recordando, un siglo después, que la fe vivida con valentía puede transformar generaciones enteras.


