El arzobispo Weisenburger encabeza una procesión eucarística con miles de personas hacia la plaza Spirit of Detroit en un poderoso testimonio público de fe
DETROIT – “Esperamos cosas mejores; resurgiremos de las cenizas”.
El famoso lema de la ciudad de Detroit, acuñado por el P. Gabriel Richard tras el Gran Incendio de 1805, no podría ser más adecuado para el Reavivamiento «Rising from the Ashes», celebrado el 22 de julio en el Huntington Place, en el centro de Detroit, a pocos pasos de donde se fundó la ciudad.
Y aunque las 5.200 personas que asistieron a la conferencia podían ver claramente el letrero con la palabra «Rising» sobre el escenario principal, el arzobispo de Detroit, Mons. Edward J. Weisenburger, resumió el verdadero mensaje de la conferencia:
“Esperanza”.
“Lo principal que espero que la gente se lleve de hoy es la esperanza”, declaró el arzobispo Weisenburger a Detroit Catholic. “Porque veo que hoy en día existe una sensación de pérdida de esperanza: lo vemos en el mundo político, lo vemos en el mundo de la economía, lo vemos en los valores del mundo. Y, sin embargo, para quienes abrazan el Evangelio de Jesucristo, existen razones muy, muy sólidas para ser verdaderamente un pueblo de esperanza, y eso cambia nuestra perspectiva sobre todo”.
En un día en el que una multitud de católicos procesionó por la avenida Jefferson en una triunfal columna encabezada por Jesús en la Eucaristía, la Iglesia en Detroit expresó claramente su esperanza en Cristo.
Más fotografías: Reavivamiento “Rising from the ashes” (Resurgiendo de las cenizas)
La conferencia de todo un día a orillas del río Detroit se produce en medio de una época de reestructuración arquidiocesana, un renovado interés en la fe tras el Reavivamiento Eucarístico Nacional y en el 325.º aniversario de la propia ciudad, donde exploradores y misioneros franceses celebraron por primera vez la Misa en 1701, no muy lejos de donde tuvo lugar el reavivamiento.
Mientras la Iglesia local discierne en oración su futuro durante un periodo de reestructuración arquidiocesana —enfrentando una escasez de sacerdotes y un conjunto complejo de decisiones sobre la mejor manera de mantener la presencia de la Iglesia en el sureste de Míchigan—, la esperanza es más necesaria que nunca, afirmó el P. Joe Mallia, coordinador principal del reavivamiento.
Y la esperanza da testimonio de que la fe en Detroit está muy viva.
“Creo que de hecho es el momento perfecto con la reestructuración que se está llevando a cabo”, dijo el P. Mallia, quien sirve en la parroquia St. Kieran en Shelby Township. “La reestructuración trata de hacer que las parroquias sean vibrantes, y al centrar nuestras vidas en la Eucaristía, es así como vamos a hacer que nuestras parroquias sean vibrantes”.
El P. Mallia señaló que el equipo organizador estuvo planificando el reavivamiento durante dos años, recaudando la totalidad de los fondos necesarios a través de patrocinadores y donaciones privadas.
“Esto ha estado en preparación durante dos años”, afirmó el P. Mallia. “Realmente espero que la gente tome mayor conciencia sobre el papel de la Eucaristía en su vida y su importancia. Nosotros, como cristianos y católicos, debemos dar un testimonio público de nuestra fe, llevando a Cristo al mundo”.
El P. Mallia añadió que todos los fondos recaudados en el evento se destinarán a obras de caridad locales, entre ellas Better Way Detroit, Catholic Charities of Southeast Michigan, Mary’s Mantle, el Pope Francis Center y la Capuchin Soup Kitchen.
El Espíritu Santo se mueve en Detroit
La idea del Reavivamiento «Rising from the Ashes» surgió tras la pandemia de COVID-19 y el Reavivamiento Eucarístico Nacional, explicó el P. Mallia, el cual impulsó una serie de procesiones eucarísticas por todo el país y un renovado interés en la Eucaristía, incluyendo un aumento de jóvenes que ingresan a la Iglesia a través del RICA (Rito de Iniciación Cristiana para Adultos).
Es una señal de que Dios sigue actuando en su Iglesia, afirmó el P. Mallia.
“En el Congreso Eucarístico Nacional (celebrado en Indianápolis en 2024), la gente vino de todas partes para celebrar su fe, crecer en ella y aprender a dar testimonio y servir; creo que eso es exactamente sobre lo que estamos intentando edificar”, expresó.
A lo largo del día, los asistentes escucharon a reconocidos conferencistas católicos, como Mons. Daniel E. Flores, obispo de Brownsville, Texas (y exobispo auxiliar de la Arquidiócesis de Detroit); el P. John Riccardo, fundador de ACTS XXIX y sacerdote de la Arquidiócesis de Detroit; la Hna. Mary Grace, SV, de las Hermanas de la Vida con sede en el Bronx, N.Y.; y Jeff Cavins, creador y fundador del popular estudio bíblico Great Adventure.
Músicos reconocidos a nivel nacional, como Matt Maher, Sarah Kroger, Steve Angrisano y Sarah Hart, se presentaron durante un concierto al cierre del evento, dando fin a una jornada de reavivamiento espiritual, alabanza y adoración. El artista local Santiago Fernández también aportó su música durante la conferencia.
Pero el momento cumbre del día —como era de esperarse— fue Jesús.
Al concluir las charlas del día, el arzobispo Weisenburger encabezó a miles de católicos en una procesión eucarística desde Huntington Place hasta la emblemática estatua del Spirit of Detroit, con miles de fieles adorando a Cristo en el corazón mismo de la ciudad.
En un momento cargado de simbolismo y esperanza, el arzobispo alzó la custodia impartiendo una bendición sobre la ciudad y la Iglesia en Detroit.
“Tenemos grandes músicos, adoración y al propio arzobispo liderando una procesión eucarística”, afirmó el P. Mallia. “Esta demostración pública de fe es clave. Creo que la gente se enfoca demasiado en lo que sucede dentro del templo, pero nuestra fe no está llamada a vivirse solo entre cuatro paredes. Está llamada a vivirse afuera, en el mundo”.
¿Un «fanático» de Jesús o un seguidor?
En el primer discurso, el apologista y evangelizador católico Jeff Cavins habló sobre el mensaje central del Evangelio: que Dios ama a su creación y envió a su Hijo, Jesús, para redimir al mundo del pecado, incluyendo a cada una de las personas.
“Cuando se trata de resurgir de las cenizas, tenemos familias rotas, individuos rotos, hombres y mujeres rotos, ciudades rotas, países rotos”, expresó Cavins. “¿Ese tema de resurgir de las cenizas? Se trata de ser transformados con Cristo. Y todo se reduce a esto: ¿Eres un fanático de Jesús o un seguidor de Jesús? ¿Eres un espectador o estás en la cancha?”.
Entrar en la cancha —ser un discípulo activo de Jesucristo— significa hacer de Cristo tu máxima prioridad en la vida, el foco principal de todo lo que haces, afirmó Cavins.
“Solo tienes una prioridad, solo una”, dijo Cavins. “Y esa es seguir a Jesús. Y cuando conoces el kerygma —que Jesús murió por tus pecados porque te ama y quiere que tengas vida eterna—, una vez que conviertes eso en la prioridad de tu vida, todas las decisiones son mucho más fáciles. Y el discipulado se vuelve más sencillo cuando proclamas esa verdad”.
“Si resurgir de las cenizas va a ser una realidad en tu vida, en tu hogar, en tu parroquia, en tu ciudad o en tu nación, va a comenzar por que tú tomes esa decisión”, añadió Cavins.
Mons. Flores, obispo de Brownsville, Texas, y exobispo auxiliar de Detroit entre 2006 y 2009, habló sobre la necesidad de estudiar la Escritura para conocer mejor a Cristo.
“A lo largo de toda la historia de la Iglesia, en todos sus ritos, siempre anteponemos las Escrituras a la celebración de la Eucaristía, y eso no es casualidad”, expresó Mons. Flores. “¿Por qué? Porque la Eucaristía está tan arraigada en la Escritura que, cuando la leemos, nos adentramos aún más en el misterio eucarístico. Sin las Escrituras, perdemos el misterio de la presencia de Dios en la Eucaristía”.
A nivel práctico, Mons. Flores señaló que la comprensión que los fieles tienen de la Escritura es crucial, porque las personas terminan reflejando cada vez más aquello que escuchan y hablan.
“Nos convertimos en lo que escuchamos todos los días. Si queremos pensar como Cristo piensa, amar como él ama y actuar como él actúa, debemos sumergirnos en la Escritura”, afirmó Mons. Flores. “Y tras sumergirnos en la Escritura, debemos dejar que nos transforme. De nada nos sirve ser capaces de citar cada versículo de la Biblia si no nos transforma”.
«Siguiendo literalmente los pasos de Jesús»
El reavivamiento reunió a católicos de todos los rincones de la Arquidiócesis de Detroit —y de todo Míchigan—, muchos de los cuales han redescubierto su fe recientemente.
David Dempsey, de la parroquia San Pablo en el Lago (St. Paul on the Lake) en Grosse Pointe Farms, asistió al Congreso Eucarístico Nacional en 2024, lo que lo inspiró a asistir a Rising from the Ashes.
“Fuimos al Congreso Eucarístico en Indianápolis y fue un evento increíble, así que mi esposa y yo pensamos que debíamos venir a este”, comentó Dempsey. “Reunir a un grupo de católicos es inspirador. Es una reafirmación de tu fe. Es impresionante ver a cuánta gente llegó”.
Addie Wallace, de la parroquia Holy Name en Birmingham, asistió al reavivamiento con su padre, Mark, como una forma de reconectarse en familia con su fe.
“Fui a una escuela católica, pero me alejé un tiempo; este último año he regresado y ha sido una experiencia fantástica con mi familia”, compartió Wallace. “Así que, para el Día del Padre, les compré a mi papá y a mí las entradas para venir aquí y profundizar juntos en nuestra fe a través de esta experiencia”.
Wallace disfrutó recorrer los estands informativos de los diversos apostolados de la comunidad y escuchar a conferencistas como Cavins, a quien escucha con frecuencia.
“Mi familia y yo tenemos la rutina diaria de escucharlo por las mañanas (en la aplicación Hallow) para empezar el día, y fue maravilloso verlo en persona y escuchar consejos prácticos sobre cómo llevar a Dios a los demás”, dijo Wallace. “Era la primera vez que escuchaba a Mons. Flores, pero fue increíble oírlo”.
Wallace destacó de manera especial la procesión eucarística a lo largo de la avenida Woodward como un momento de fe muy profundo.
“Hice mi primera procesión eucarística hace un par de meses en la basílica del Santuario Nacional de la Pequeña Flor (National Shrine of the Little Flower Basilica) en Royal Oak, y fue genial”, comentó Wallace. “Sé que en la vida cotidiana seguimos a Jesús, pero realmente sentí que estaba literalmente caminando y siguiendo los pasos de Jesús. Fue una experiencia increíble llevar eso a la comunidad. Con suerte, alguien que no lo conozca lo vea, le surjan preguntas, comience a investigar y pueda encontrar a Dios a través de ello”.
Muchos de los participantes del reavivamiento expresaron un renovado sentido de energía, tanto en el evento como en sus parroquias locales.
“Sabes, creo que el mundo está sumido en un caos total y la gente busca desesperadamente estabilidad”, señaló Michelle Snead, de la parroquia St. Anthony en Belleville. “No se daban cuenta de que la necesitaban, y creo que eso es lo que los está llamando de vuelta al Señor. Unirse a tantas personas que piensan igual, todos firmes en la fe, caminar juntos como uno solo y adorar al Señor por la Iglesia aquí en Detroit es algo sumamente poderoso”.
Llamados de nuevo a reconstruir
Durante el receso del almuerzo, los asistentes abarrotaron la parroquia St. Aloysius en el centro de Detroit para la misa, mientras que otros acudieron a la parroquia Old St. Mary’s en Greektown o a la parroquia SS. Peter and Paul (Jesuita), más adelante sobre la avenida Jefferson, la cual albergó la adoración eucarística.
La Hna. Mary Grace, SV, abrió la jornada de la tarde hablando sobre el poder sanador de la Eucaristía y cómo la presencia de Cristo en el Santo Sacrificio de la Misa es un testimonio del amor de Dios por su creación.
“Cuando adoramos la Sagrada Eucaristía, permitimos que Dios irrumpa en nuestras vidas”, afirmó la Hna. Mary Grace. “Cada encuentro eucarístico no se convierte en un mero goteo de gracia, sino en un torrente de gracia en nuestras vidas”.
Un sentido de reavivamiento y una sed de Dios aún persisten en la actualidad, señaló, dentro de una sociedad que anhela acercarse más a Él.
“Hoy vemos un reflejo de la Iglesia primitiva en cómo la santidad genera un impacto inmediato”, expresó la Hna. Mary Grace. “Estamos en un momento sin precedentes para crecer en santidad. ¿Por qué? Porque Dios busca la santidad, y aquellos que seamos fieles alcanzaremos tal grado de perfección que hasta los santos sentirán envidia”.
El último conferencista, el P. Riccardo —sacerdote de Detroit y fundador de ACTS XXIX—, instó a los fieles a emular al sacerdote que acuñó el lema de la ciudad: el P. Gabriel Richard, quien unió a los habitantes de Detroit para reconstruirla después de que quedara reducida a cenizas en 1805.
“Tal vez lo sepan, tal vez no, pero el lugar donde están sentados en este momento es donde ocurrió el evento que le dio a la ciudad de Detroit su lema”, dijo el P. Riccardo. “Es interesante que el Señor quiera que estemos aquí hoy”.
Aunque todo parecía perdido tras el incendio, Dios rápidamente levantó a hombres y mujeres que reconstruyeron la ciudad en la fe y la esperanza.
“Esa era la esperanza del P. Gabriel Richard”, afirmó el P. Riccardo.
Hoy en día, la Iglesia en Detroit y en todo el mundo se enfrenta a otro momento de crisis, uno que exige una respuesta similar, añadió el P. Riccardo.
“Creo que Dios tiene otro plan”, dijo el P. Riccardo. “El mismo Jesús que eligió que el P. Gabriel Richard viviera en el siglo XIX nos eligió a nosotros para vivir ahora, porque tenemos otro incendio devorándonos a nuestro alrededor. Hoy, aquí, se nos pide sofocar el fuego de la desesperanza con el Evangelio de la esperanza”.
Para reconstruir vidas, reconstruir ciudades y reconstruir la Iglesia, el P. Riccardo señaló que hoy es igualmente fundamental que los fieles pongan su confianza en Jesús, quien es el Señor.
“¿Sabemos que Jesús es el Señor?”, preguntó el P. Riccardo. “Sí, Jesús es amable. Sí, Jesús es bueno. Pero eso no define quién es Jesús. Jesús es el Señor. Él ha obtenido la victoria por nosotros. Él está al mando. Eso significa que todavía tenemos que trabajar. Pero Jesús es el Señor, y Él está con nosotros”.


