Jóvenes de Detroit participan en evento multicultural con católicos de diferentes tradiciones y orígenes

Se llevó a cabo el encuentro de jóvenes cuya preparación inició hace más de dos años en pleno caos de la pandemia donde se dieron cita jóvenes católicos hispanos, nativos americanos, asiáticos, afroamericanos, refugiados y de origen europeo de todo Estados Unidos

CHICAGO- Las familias culturales del país, con su diversidad de razas y colores, se hicieron presente en este magno evento realizado bajo el liderazgo de Monseñor Arturo Cepeda, obispo auxiliar de Detroit quien encabeza el Comité de Diversidad Cultural de la Conferencia de Obispos de Estados Unidos (USCCB), y de Mar Muñoz Visoso directora ejecutiva del comité.

En pleno evento a finales del mes pasado, Detroit Catholic en español pudo entrevistar a tres jóvenes provenientes de la Arquidiócesis de Detroit y conocer su sentir al participar en este encuentro de jóvenes católicos.

Juan de Rosario Medina, originario de la República Dominicana, con 23 años y casi 10 años en los Estados Unidos, es oblato benedictino y tiene un año viviendo en la vida consagrada. Además, es uno de los líderes de jóvenes de la parroquia de Santa Eduviges en Detroit.

¿Qué significó para ti participar en Journeying Together?

"Yo no pensaba estar fuera de mi comunidad y no prestaba mucha atención a la comunidad asiática o afroamericana. Y ahora, tras aprender lo que los demás hermanos católicos tienen que vivir día a día, realmente me ha inspirado, porque hay gente que realmente ha tenido que llevar muchísima lucha al ser católico. Nunca me había puesto en sus zapatos y es ahora que estoy viendo cómo es la realidad para muchos. Gracias a Dios pude salir nuevo y renovado en mi percepción."

Jóvenes católicos de diferentes culturas y tradiciones se congregaron en Chicago el mes pasado.

¿Qué has percibido en los rostros de los participantes?

"Conocí mucha gente virtuosa, con un reflejo de Nuestro Señor en sus trabajos, en sus ministerios: maestros, gente que trabaja con el ministerio juvenil, y todos ellos ofrecen mucho para nuestra Iglesia. Percibí que Dios realmente está obrando en cada esquina de este país, y eso me mueve a ponerme más fuerte y activo en mí comunidad."

En nuestra fe no existen divisiones raciales…

"Exacto. Ése es el credo que profesamos; ya sea en la Misa en inglés, español, alemán, japonés, a donde quiera que vayamos, profesamos el mismo credo y deberíamos tomar eso en cuenta, porque eso debe ser lo que también se manifieste en la calle, con los que no conocen a Dios. Ésa es nuestra misión."

¿Qué te llevas de Journeying Together?

"Me llevo las luchas de todos mis hermanos de las comunidades y, a partir de hoy, me voy a poner en sus pasos, en sus experiencias, y voy a tratar de vivir lo mismo que les ha tocado vivir a ellos. Quiero compartir lo que he vivido aquí con toda la comunidad de Detroit."

El liderazgo hispano de la Arquidiócesis de Detroit, presente en Chicago

Antonio Guzmán, de 29 años, y quien es coordinador de la oficina del Ministerio Hispano en la Arquidiócesis de Detroit, tuvo una participación activa e importante dentro de Journeying Together.

¿Cómo fue la experiencia para ti, Antonio?

"Fue una jornada maravillosa el poder compartir con diferentes culturas por los últimos dos años. Reunirnos en este evento de manera presencial es maravilloso porque es señal de que vamos saliendo de la pandemia, es señal de que estamos superando estos difíciles momentos."

Tuve la oportunidad de ser presentador compartiendo un poco de mi historia personal al resto de mis hermanos. Les hablé de cómo el programa de DACA me ha afectado directamente, y pude ser la voz de miles de jóvenes que han pasado por lo mismo. Y con esto invito a los diferentes líderes eclesiales a que sigan buscando ese cambio para las comunidades que se ven afectadas con la situación migratoria. Simplemente abrí mi corazón al resto de la Iglesia."

¿Qué retos enfrenta la comunidad hispana de Detroit para abrirse a otras culturas?

"Creo que uno de los retos, no solamente en Detroit, es el sentido de victimizarse; y ahora, viendo en Journeying Together a otras culturas, los hispanos debemos de dejar de victimizarnos porque hay otros que también están sufriendo realidades, que tal vez son diferentes a las nuestras pero también están sufriendo."

La celebración de la Sagrada Eucaristía fue un gran momento de unión entre los participantes.
"Tenemos a los hermanos nativoamericanos, a los afroamericanos o a los europeos que han perdido identidad; entonces no somos los únicos y debemos quitarnos esa mentalidad de ser víctimas y verdaderamente estar abiertos al diálogo para conocer lo que otras culturas están enfrentando y así saber cómo poder encontrar tierra común donde podamos trabajar todos para demostrar al mundo que somos una Iglesia diversa, con muchos dones y talentos, con capacidades y responsabilidades para poder seguir moviendo esta misión que Cristo nos dejó aquí en la Tierra."

A partir de esta experiencia, ¿has pensado aplicar algo nuevo en tu área de responsabilidad, que es el Ministerio Hispano?

"Sí. Creo que el inicio es el diálogo y empezar a ser intencionales con el resto de las oficinas dentro de la Arquidiócesis de Detroit para seguir aprendiendo de ellos. Es tiempo de que nos mezclemos para lograr un mayor fruto dentro de la Iglesia."

¿Con qué te comprometes después de ser parte de Journeying Together?

"Es importante empezar por cambiar las actitudes, la manera en cómo pienso e interactuó con los demás. Debe ser un cambio personal para poder aprender de las otras culturas y crear puentes para seguir trabajando juntos y esperar a que nuestro testimonio cause un efecto.""

El impacto de ser una Iglesia con católicos de diferentes orígenes y culturas

Jesica Guzmán de 23 años, nació en Puebla, México, y pertenece a la parroquia de Holy Redeemer, donde ayuda a jóvenes adolescentes a través del Movimiento “Santo Toribio Romo”. Además se está preparando para trabajar como maestra.

En Journeying together hubo omentos de oración comunitaria que alimentaron el espíritu de los asistentes.

¿Por qué decidiste asistir al Journeying Together?

"Esto es por la obra del Señor. Me siento muy bendecida por estar aquí y creo que no sólo me ayuda a mí, sino a toda mi comunidad hispana. Nos ayuda a generar más ideas para trabajar no únicamente dentro de nuestra comunidad, sino hacia afuera, ya sea con la comunidad afroamericana, europea, asiática o nativa."

¿Qué es lo que más te ha impactado de este evento y qué te llevas a tu parroquia?

"Me impactó conocer y saber las historias de otras personas, porque eso ayuda mucho en lo personal y a mirar más allá de tu círculo, de tu comunidad hispana, y aprender más de ellos, de lo que es su cultura, su fe, porque todos tenemos fe. Me llevo las historias de los demás."

¿Qué proyectos vienen para ti a partir de lo que viviste aquí?

"Me gustaría llevar esto a mi grupo y a otras iglesias para que también crezcan y tengan el conocimiento de otras culturas."

¿Consideras que hay una misión, un proyecto?

"Sí. El proyecto es crecer como comunidades culturales y crecer dentro de nuestra fe, estar abiertos a las tradiciones de otras culturas y saber cómo se practica la misma fe pero en diversas expresiones."

¿A tu familia que te llevas?

"Alegría e historias."

La encomienda después de Journeying Together

Los jóvenes de la Arquidiócesis regresaron a Detroit con la misión de buscar cruzar puentes al convivir con personas de otras culturas y aprender de ellos, siempre de la mano de Dios y buscando ser una sola Iglesia. Esto se pudiera llevar a cabo a través de actividades locales con católicos en los que se fomente no solo acercamientos, sino la amistad centrada en Cristo.



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