Al empezar en 1997 eran 4 hermanas religiosas, ahora son más de 150

La Congregación de Hermanas Dominicas de María Madre de la Eucaristía celebran este año los 25 años de su fundación, y la Hermana Mercedes Torres compartió con Detroit Catholic en español un poco sobre su vida monástica y su llamado vocacional, su carisma y que es lo hacen en su vida diaria.

-¿Dónde nació usted, cuál es su nombre completo y cuántos años tiene?

Mi nombre es hermana Mercedes Torres y soy de Brooklyn, Nueva York. Mis padres son de República Dominicana. Tengo 35 años y hace 11 ingresé al convento, y soy la directora de vocaciones.

-¿Qué fue lo que la llevó a ser religiosa? ¿Cómo era su vida antes?

Nunca pensé ser una monja. Mi familia es muy católica y siempre he sido muy unida a ella. Los domingos asistíamos a Misa y con mis abuelos aprendí a rezar el Rosario. De niña nunca tuve un encuentro con Jesús y llevaba una vida muy del mundo. Mis padres siempre nos decían que nos teníamos que esforzar en los estudios para tener una vida buena, aquí, en Estados Unidos, y así lo hicimos mi hermano y yo.

Pero en la academia no les gusta la fe y no está Cristo; entonces, como yo no tenía esa relación con Él, era muy fácil dejar de ir a Misa cuando estaba en Los Ángeles, en la universidad. Cuatro años después regresé a trabajar a Nueva York, en Manhattan, en una organización que llevaba medicamentos y médicos a Cuba y Nicaragua; yo planeaba los viajes.

En ese tiempo me mudé con unos tíos y, en esa casa, una de mis primas, que era como mi hermana mayor, tenía una relación hermosa con Jesús. En ese momento ella estaba en el Ministerio Juvenil, pero eso no me atraía, no me gustaba su relación con Cristo porque yo no estaba viviendo una vida así. Ella me invitaba con sus amigos del Ministerio, pero nunca quise ir; yo tenía a mi novio y me gustaba ir a otros lugares.

Mi prima llevaba a sus amigos a la casa y a mí me gusta hablar, me gusta compartir tiempo con la gente, así que me daba el tiempo de hablar con ellos y me di cuenta de que las personas que creen en Cristo son normales. A través de ellos y de su testimonio me di cuenta de que no era lo que yo había experimentado.

Un día fui a un retiro con ellos, un retiro carismático en Brooklyn, y en ese momento dejé todo: tuve un encuentro con Jesús.

-¿Qué pasó, qué sintió?

Supe que Él era el Salvador, que lo necesitaba en mi vida y que tenía que entregarme a Él. Lo dejé todo y después me di cuenta de que ese día fue el Domingo de la Divina Misericordia.

Cuando yo empecé a pasar tiempo con los amigos de mi prima, también empecé a pasar tiempo con los Frailes Franciscanos de la Renovación y con las Hermanas de la Vida en Nueva York. Y ésa fue la primera vez que vi religiosas jóvenes aquí, en Estados Unidos.

Al convivir con los Frailes y las Hermanas, yo sentía una alegría que no la había encontrado o sentido nunca; algo en mi corazón que yo no sabía que estaba ahí. No sabía qué hacer con eso. Yo decía: “No soy una franciscana y no soy una Hermana de la Vida, aunque soy pro-vida”. Sentía esa alegría y esa atracción, pero no era yo.

Entonces un día fui a la marcha pro-vida a Washington D.C., con los frailes y mis primas, y de lejos vi a las que ahora son mis Hermanas, las Hermanas Dominicas de María Madre de la Eucaristía, y me quedé pensando: “Yo nunca vi ese hábito, ese hábito blanco, ¡qué hermoso!”. Y vi a algunas mujeres postulantes que estaban vestidas de azul y pensaba: “Hay algo con estas Hermanas, pero no sé qué es”.

Me acerqué para leer los carteles que tenían, pero no me acerqué a hablar con ellas porque yo no quería ser monja. Entonces empecé a relacionar que eran dominicas y que yo era de Dominicana, el hecho de que fueran de María, la Eucaristía...

-¿Se estaba enamorando de la congregación?

Exactamente. Me estaba enamorando de la congregación, pero no pasó nada en ese momento. Pero todo el viaje de regreso a Nueva York no dejaba de pensar en las Hermanas, pues así es la vocación, así trabaja el Señor; porque la vocación es el camino a la santidad, y la santidad es amar a Dios por siempre.

Cuando llegué a mi casa leí todo el sitio web de las Hermanas, todo lo que había, y vi que tenían un retiro en el mes de febrero, pero puse mis pretextos para no asistir, al igual que para el retiro de abril, así que lo pospuse hasta noviembre. Pero me comuniqué con las Hermanas, con la directora de vocaciones en ese tiempo, a través de unos e-mails, y compré un vuelo para ir al retiro en febrero y no le dije a nadie. Cuando llegué al retiro sentí que Dios me había creado para vivir mi camino a la santidad, para destinar mi corazón para Él y consagrarme a Él.

En este retiro yo empecé el proceso de ingresar al convento en agosto; tenía 24 años y, después de 11 años, sigo aquí. Somos una congregación de maestras docentes, impartimos todas las materias y yo he estado cuatro años en el High School en Phoenix, Arizona.

-¿De qué se graduó?

Estudié Relaciones Internacionales y español.

-¿Por qué son consideradas como una congragación exitosa en vocaciones?

Nuestra comunidad fue instituida en 1997 por cuatro fundadoras: la madre Mary Assumpta O.P., la hermana Mary Samuel O.P., la hermana Joseph Andrew O.P., y la hermana John Dominic, O.P. Se fundó en Nueva York, pero después vinieron a Michigan invitadas por obispos.

Este año celebramos nuestro 25º aniversario de fundación y es una oportunidad de gratitud por las abundantes bendiciones sobre nuestra comunidad. Empezamos con cuatro Hermanas en 1997 y ahora somos 150.

Tenemos una empresa de producción de comunicación digital llamada Openlight Media. En Openlight proporcionamos contenido digital (recursos) para los educadores, las familias y los individuos, llevándolos a encontrar a Cristo.

Además tenemos materiales de Educación en la Virtud, que están disponibles a través de Openlight. Educación en la Virtud proporciona recursos y materiales desarrollados por nuestra congregación, basados en las enseñanzas de santo Tomás de Aquino sobre las virtudes y los dones del Espíritu Santo. Manners Monday sirvió para enseñar varias formas de la virtud de la cortesía, y es otra manera de que la gente se encuentre con las Hermanas.

-¿Cuáles son sus actividades diarias?

Nos levantamos a las seis de la mañana y empezamos con la Hora Santa. Después rezamos las Laudes, tenemos Misa, desayunamos y nos vamos a las escuelas a enseñar. Regresamos como a las cuatro, conversamos sobre nuestro día, tomamos café y a las cinco tenemos nuestras Vísperas y rezamos el Rosario. Después del Rosario cenamos, pasamos un tiempo juntas sin hacer trabajo para, más tarde, rezar las oraciones de la noche y, finalmente, entramos en silencio.

-¿Por qué decidieron entrar a YouTube?

Somos apasionadas de poder compartir la verdad, la belleza y la bondad de Dios a todos. Son importantes las redes porque ahí está la gente; ellos necesitan saber de Cristo.

El testimonio que nosotros damos es porque somos religiosas consagradas a Dios, a Cristo. Tenemos materiales de Educación en la Virtud, que es una forma de vida; entonces usamos YouTube para poder dar ese mensaje. Nosotros enseñamos en 14 escuelas primarias y en 14 escuelas secundarias aquí, en Estados Unidos, pero no podemos estar en todas las escuelas, por eso tenemos el programa de educación y virtud en línea.

-¿Ustedes produjeron todo?

Sí, nosotras lo hicimos. Tenemos un estudio cerca de nuestra casa y otras personas también nos apoyan.

-¿Qué se necesita para hacer la evangelización digital?

Nunca dejar de compartir la verdad para ser popular, para atraer la atención, porque es atención a Cristo, a la Verdad, a la Luz. Eso es muy difícil ahora, porque gana el ego y la vanidad.

Con las vocaciones Cristo atrae a los jóvenes, a las religiosas, y ésa es la alegría de Cristo. Por eso estamos totalmente entregadas a Dios, a nuestras Hermanas y al mundo, y eso es lo que atrae, lo auténtico.

-¿Cuántas postulantes tienen?

Tenemos tres retiros al año y en cada retiro vienen cerca de 100 mujeres jóvenes y, en los próximos días, tenemos seis postulantes. Son mujeres hermosas, abiertas a la voluntad de Dios.

-¿Cuáles son los requisitos para ser una Hermana Dominica?

Edad de 18 a 31 años. Es una llamada de vocación, algo muy particular del corazón, y es un proceso de discernimiento porque son ocho años desde que se entra hasta que se hacen los votos perpetuos.

Celebrando las maravillas del Señor y agradecidas con el primer cuarto de siglo

En el contexto de las celebraciones de sus 25 años de su fundación, otras hermanas Dominicas de María compartieron con Detroit Catholic en español su sentir ante estos festejos que marcan un ciclo providencial y exitoso en su misión y carisma.

La Hermana Madre Amata Veritas, O.P. comparte que, “Esta celebración se inició en agradecimiento. Es una ocasión, en primer lugar, para dar gracias a Dios por todo lo que ha hecho en los últimos 25 años en nuestra Comunidad. Nuestras cuatro fundadoras salieron a la calle con fe, siguiendo la inspiración del Espíritu Santo. En cada lugar donde enseñamos, damos charlas, dirigimos misiones de verano y asistimos a Misa, encontramos a Jesús siendo amado y las verdades del Evangelio siendo vividas. Nos da mucha alegría ser parte del plan providencial de Dios, y esperamos que, al reunirnos en esta celebración, puedan compartir más profundamente esta alegría”.

“Como miembro del comité de planificación ha sido un privilegio tener el espacio para reflexionar sobre las cosas buenas que el Señor ha hecho y está haciendo en nuestra Congregación. El Señor siempre está trabajando, y a veces sólo tenemos que abrir los ojos y verlo. Y cuando reconocemos las maravillas que el Señor ha hecho en nuestras propias experiencias personales, es un recordatorio de su bondad y su fidelidad. ¡Dios es tan bueno! Y seguirá siendo bueno con nosotros en el futuro. Sólo rezo para que tengamos los ojos para verlo y la gracia para responder a ello”, comenta la Hermana Jude Andrew, O.P.

Por su parte la Hermana Maria Frassati, O.P platica con emoción: “Principalmente, nuestro aniversario es una celebración de la bondad de Dios; nuestro crecimiento en los últimos 25 años es un signo de su bondad con nosotros como individuos y de su bondad con la Iglesia en general. ¡Estamos muy bendecidos! Nuestra tarea ahora es asegurarnos de que sigamos siendo fieles a él: no habría llamado a nuestra comunidad para que existiera si no tuviera planes para nosotros, y personalmente, ¡no puedo esperar a ver lo que nos deparan los próximos 25 años!”.

Hermana Maria Fatima, O.P. con alegría vé hacia el futuro, “El 25º aniversario de nuestra Comunidad es una oportunidad no sólo para mirar hacia atrás en todo lo que el Señor ha hecho en y a través de las Hermanas y su ministerio desde 1997; también es un momento de mirar hacia adelante para ver a dónde quiere llevarnos en los próximos 25 años. Al reflexionar sobre el resplandor de la Verdad, que es Jesucristo, que brilla a través de cada una de nuestras Hermanas en nuestras diversas misiones y apostolados, vemos y experimentamos la belleza de esa luz de la Verdad que irradia hacia los corazones, las mentes y las vidas de todos los que encontramos. Este tiempo es una oportunidad para que miremos hacia atrás con gratitud y hacia adelante con esperanza y expectativa, con corazones abiertos a lo que sea y donde sea que el Espíritu Santo nos mueva a compartir el Evangelio”.

Conoce más de la labor de evangelización digital de las hermanas

Openlight Media
Página de internet
YouTube

El próximo retiro vocacional se llevará a cabo el 5 y 6 de noviembre. Más información aquí.



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