Las posadas este año han sido diferentes, pero los Santos Peregrinos a pesar del COVID 19, han salido a tocar la puerta de los hogares en Detroit, buscando un lugar donde pasar la noche  

DETROIT-  Para el latino son muchas las tradiciones que lo acompañan a lo largo de su vida, es por eso que viajan a donde quiera que migren siempre cargando esas tradiciones y valores que les inculcaron de niños en sus tierras de origen. Es así como las posadas llegaron al suelo de Estados Unidos, para quedarse.  

Las posadas se han convertido en suelo americano, en una fiesta y una verbena, se han convertido en un momento  de convivencia familiar, pero sobre todo, las posadas entre hispanos y latinos con raíces mexicanas, se han convertido en un momento de oración y devoción.  

Entre los hispanos de Estados Unidos, se va arraigando cada vez más la práctica de las tradicionales posadas: con piñatas, velas y con el ponche, pero que incluyen el rezo del Santo Rosario, las letanías, la procesión con los Santos Peregrinos que después piden posada, y rematan con escenificaciones de los acontecimientos del nacimiento del Niño Jesús; las posadas han venido a cumplir su misión de evangelizar. 

Los frailes que en el siglo XVI llevaron esas tradiciones y prácticas a México, tenían ese objetivo, evangelizar, cristianizar, y hoy este fenómeno se replica en Estados Unidos, las posadas dan colorido a los hogares, parroquias y sobre todo al alma de cada creyente que añora las tradiciones como puente de esperanza y devoción al Dios que nacerá.   

Las posadas en Holy Redeemer

Marcela Solís compartió con Detroit Catholic en español el como las posadas se realizan en su parroquia, y como a pesar del COVID, mantienen viva esta tradición tan importante. 

“Aquí en la parroquia de Holy Redeemer las posadas son planeadas desde antes de la Fiesta de San Judas Tadeo. Antes del 28 de noviembre ya se han hecho los calendarios, y los grupos escogen el día. Este año ha sido diferente, pues por la pandemia, no es recomendable dar comida  y pasar papelitos lo menos posible.”

“Antes se dejaba que escogieran el salón Azul, y se sabía que quien escogía el salón, daría comida y tendría más cosas divertidas, y el grupo que escogiera la Iglesia, sería el grupo que realizaría la posada tradicional, que incluía el rezo del Santo Rosario, música para villancicos y alguna pequeña formación catequética, como la historia del nacimiento de Jesús” y prosigue Marcela diciendo que, “Se acompañaba esta posada con una pequeña rifa de regalitos y la entrega de bolos a la salida de la Iglesia. El padre Nicho y el padre Tony acompañaban a los grupos en la posada y daban la bendición al comenzar y al terminar.”

“Pero realmente, el COVID-19 ha hecho que se piense en actividades religiosas que eviten mucho movimiento de personas en el altar. Lo que hacemos, es esperar la venida de Jesús y acompañar a María y a José en este camino de esperanza y de fe, que también representa nuestro caminar a través de la vida misma de cada uno de nosotros”.  

La novena de las posadas en “the Little Flower Basilica”

Por otro lado Susan Bonilla coordinadora del ministerio hispano en el National Shrine of the Little Flower Basilica compartió con Detroit Catholic en español como se viven estas tradicionales posadas; como se vivía antes este momento, y como ahora lo están viviendo por el COVID:  

“Recordemos que las posadas son una novena, las posadas dan inicio el 16 de diciembre hasta antes del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, el 24 de diciembre. Se caracterizan por ser un caminar de fe y alegría compartiendo con familia, vecinos y amigos. Es un caminar que hacemos con San José y la Santísima Virgen María hacia la llegada de nuestro Salvador. Ahora bien, por el COVID, no podemos reunirnos este año para celebrar las posadas, pero estamos reuniéndonos virtualmente, y al igual que las posadas de años anteriores, empezamos el 16 de diciembre con la primera posada y concluiremos el 24 de diciembre; por vía Zoom nos estamos reuniendo, y lo estamos trasmitiendo por Facebook en nuestra página.”

“Hemos tenido varios invitados, no quisimos quedarnos sin posadas, por eso lo hicimos en medios digitales y ahora este año las posadas han sido, no solo en el local parroquial, sino que también nos han acompañado a nivel nacional e internacional”, explica Susan. “Antes en mi parroquia las posadas se organizaban por grupos, cada día se le encargaba la posada a cada grupo y siempre eran invitados todos los demás, pero este año fue todo virtualmente”.  

Los Santos Peregrinos y su papel en las posadas

Las tradicionales posadas tienen sus protagonistas, los Santos Peregrinos, que tuvieron que viajar y ser migrantes, tocando puertas en la obscuridad de la noche, con hambre y sed. Los Santos Peregrinos buscaban un lugar donde los pudieran recibir, cada migrante sabe lo que significa esto, caminar por la noche, pasar frío, calor, hambre, sed, peligros, y después rogar por unas migajas de pan o un lugar donde poder pasar la noche.  

Muchos dicen que eso es lo que ha hecho que se arraigue fuertemente la tradición de las posadas, pues los migrantes en Detroit han sabido ver en San José y la Santísima Virgen María, a unos poderosos intercesores que entienden a los migrantes. Ellos comprenden sus miedos, ya que ellos también fueron discriminados y perseguidos.

Los Santos Peregrinos no se han quedado quietos en tiempos del COVID-19, han salido en busca de cada uno, van de casa en casa buscando un hogar de amor.  Durante esta pandemia, los Santos Peregrinos van de nuevo a tocar la puerta, para quedarse con los enfermos y necesitados, con los desamparados, los que no tienen empleo. Los Santos Peregrinos existen y este año van buscando posada en el corazón de los que tienen miedo, hambre y sed de justicia.