Un llamado a seguir a Cristo en la 16ª Conferencia de Hombres Hispanos

Con charlas inspiradoras, oración y la presencia del Arzobispo Weisenburger, la 16ª Conferencia de Hombres Hispanos en Detroit reunió a más de 450 hombres para vivir la fe en comunidad. (Fotos por Daniel Meloy para Detroit Catholic)

Con charlas inspiradoras, oración y la presencia del Arzobispo Weisenburger, la 16ª Conferencia de Hombres Hispanos en Detroit reunió a más de 450 hombres para vivir la fe en comunidad

DETROIT - El pasado sábado 29 de marzo, el Sacred Heart Major Seminary en Detroit fue el escenario de la 16ª Conferencia de Hombres Hispanos, un evento que reunió a aproximadamente 450 hombres.

Desde las 8 a.m., los asistentes participaron en una jornada intensa de reflexión, aprendizaje y oración, que culminó con una Misa presidida por el Obispo Arturo Cepeda y el recientemente instalado Arzobispo Edward Weisenburger, cuya presencia reafirmó su compromiso con la comunidad hispana, que lo recibió con calidez y esperanza.

El encuentro incluyó charlas inspiradoras, momentos de alabanza, una procesión y Hora Santa y la posibilidad de recibir el sacramento de la Reconciliación. Diversos ministerios trabajaron juntos para hacer de esta conferencia una experiencia integral y un testimonio de unidad.

"El trabajo conjunto fue increíble", explicó el Padre Pedro Núñez a Detroit Catholic en español. "Es hermoso ver cómo estos ministerios se unen para un mismo fin, y eso fue clave para el éxito del evento".

"Ver la iglesia llena de hombres en la Misa fue algo que me dio mucho gusto, porque a veces el hombre es un poquito más reacio que la mujer para estar más cerca de Dios", dijo el Padre Núñez.
"Ver la iglesia llena de hombres en la Misa fue algo que me dio mucho gusto, porque a veces el hombre es un poquito más reacio que la mujer para estar más cerca de Dios", dijo el Padre Núñez.

El Padre Núñez, quien ofreció dos charlas, compartió su experiencia y su profundo testimonio de fe. El sacerdote de 77 años, quien lleva 47 años de vida sacerdotal, expresó su gratitud por poder servir en eventos como este, en los que la evangelización se lleva a cabo con un enfoque especialmente cercano a las necesidades de los hombres.

"Este evento fue muy bueno en todo sentido", comentó el Padre Núñez. "La dinámica empleada para evangelizar estuvo muy bien adaptada a lo que los hombres necesitaban. Además, la hospitalidad fue maravillosa, todos se sintieron como en casa, y eso es algo muy importante".

La Conferencia no solo estuvo marcada por una organización impecable, sino también por los mensajes inspiradores de las diferentes charlas.

"Ver la iglesia llena de hombres en la Misa fue algo que me dio mucho gusto, porque a veces el hombre es un poquito más reacio que la mujer para estar más cerca de Dios", añadió. “Varios se fueron con el deseo de un cambio radical en sus vidas, especialmente en sus matrimonios y relaciones familiares”.

"El Padre John de la comunidad de SOLT habló sobre la identidad del hombre. Me hizo reflexionar sobre mi propia experiencia y también, como tengo un grupo de jóvenes menores, me dio ideas sobre cómo puedo adaptar el tema para explicárselo a los jóvenes", explicó Ricardo Hernández.
"El Padre John de la comunidad de SOLT habló sobre la identidad del hombre. Me hizo reflexionar sobre mi propia experiencia y también, como tengo un grupo de jóvenes menores, me dio ideas sobre cómo puedo adaptar el tema para explicárselo a los jóvenes", explicó Ricardo Hernández.

La identidad del hombre en Cristo

Uno de los momentos clave de la Conferencia fue la charla de apertura a cargo del Padre John Robinson, quien abordó tres temas esenciales: identidad, camino y destino.

Destacó que la crisis de identidad en la sociedad moderna es una de las causas principales de la falta de sentido en la vida de muchos hombres.

"Cada ser humano ha sido creado por Dios a su imagen y semejanza", recordó, enfatizando que la verdadera identidad de cada hombre se encuentra en su relación con el Señor.

El Padre Robinson también habló sobre los "cuatro dragones" que pueden convertirse en trampas y esclavizar el corazón del hombre: el poder, el honor, el dinero y el placer.

"Seguir el camino de Dios y responder a la vocación a la que estamos llamados muchas veces exige un cambio de vida, lo cual puede ser difícil e incluso doloroso", dijo, invitando a los presentes a confiar en la guía de María Santísima en este proceso.

El Padre Pedro Núñez ofreció dos charlas profundamente emotivas: "Hijos amados del Padre", en la que reflexionó sobre la importancia de reconocer el amor incondicional de Dios por cada ser humano, y "Ser sanados para sanar", en la que profundizó en la santidad y la sanación personal.
El Padre Pedro Núñez ofreció dos charlas profundamente emotivas: "Hijos amados del Padre", en la que reflexionó sobre la importancia de reconocer el amor incondicional de Dios por cada ser humano, y "Ser sanados para sanar", en la que profundizó en la santidad y la sanación personal.

A continuación, el Padre Núñez ofreció dos charlas profundamente emotivas. En la primera, titulada "Hijos amados del Padre", reflexionó sobre la importancia de reconocer el amor incondicional de Dios por cada ser humano. Citando a San Agustín, dijo que, aunque Dios creó al ser humano sin su consentimiento, no puede salvarlo sin él.

Explicó que hay dos caminos que se pueden recorrer: el camino de Dios o el camino del mundo, y que cada persona debe cuestionarse qué camino está recorriendo y cómo está llenando el vacío en su corazón: si con las promesas pasajeras del mundo, que solo llevan a la derrota, o con el amor infinito de Dios, que transforma y da vida.

Finalmente, invitó a los presentes a reflexionar sobre cómo están respondiendo al llamado de Dios y qué ejemplo de vida cristiana están dejando a sus hijos.

En su segunda charla, "Ser sanados para sanar", el Padre Núñez profundizó en la importancia de la santidad y la sanación personal. Habló sobre cómo el resentimiento y las heridas del pasado pueden alejar de la gracia de Dios y de la verdadera vocación.

También hizo un llamado a la perseverancia y a la valentía para comenzar de nuevo. “No te des por vencido, tu perseverancia te llevará a un grado de santidad cada vez más alto. Déjate sanar por Jesús, déjate transformar por Él. Comienza a recibir los sacramentos con mayor frecuencia. Haz una buena confesión y comienza a caminar por el camino de la victoria”, concluyó.

El mensaje final fue claro: Dios sigue llamando a los hombres a ser luz en sus hogares y en sus comunidades.
El mensaje final fue claro: Dios sigue llamando a los hombres a ser luz en sus hogares y en sus comunidades.
La música de alabanza a cargo del grupo Hombres de Fe del Ministerio de Música de Emaús Pontiac.
La música de alabanza a cargo del grupo Hombres de Fe del Ministerio de Música de Emaús Pontiac.

Para Ricardo Hernández, miembro del ministerio "Jornadas", la conferencia representó una oportunidad única de reunión y fortalecimiento espiritual.

"Fue un éxito. En años anteriores no llegaba tanta gente. Había papás, hijos, muchos que asistieron por primera vez. Fue un evento que tocó muchos corazones. Además, vino el Arzobispo Weisenburger. Fue una sorpresa para mí verlo allí. Su presencia nos demostró que está comprometido con la comunidad hispana y que podemos contar con su apoyo", expresó Ricardo.

Una invitación a crecer en la fe

El mensaje final fue claro: Dios sigue llamando a los hombres a ser luz en sus hogares y en sus comunidades.

Durante la Misa final, el Obispo Cepeda cerró la conferencia recordando la bondad de Dios y la oportunidad de renovar la fe. Reflexionó sobre la parábola del hijo pródigo, destacando la misericordia del Padre, que acoge y restaura con amor a sus hijos, incluso cuando se alejan. Invitó a los presentes a preguntarse cómo responden a la misericordia divina y a reconocer sus propias luchas en la familia y la comunidad. Con alegría, los animó a regresar a sus hogares como testigos vivos de su fe, para que su transformación sea evidente en sus vidas y en quienes los rodean.

Para algunos, la Conferencia significó el despertar de una fe tibia; para otros, fue la confirmación de que no están solos en su lucha por vivir una vida cristiana auténtica. Y para todos, fue un recordatorio de que, a pesar de las caídas y los desafíos, siempre es posible volver a levantarse.

“Dios tiene sus planes, pero si uno de todos los asistentes se convierte, para nosotros ya habrá valido la pena”, dijo Antonio Camino, actual tesorero de la Conferencia de Hombres Hispanos. Y a juzgar por los rostros iluminados de quienes se marchaban, los frutos de esta jornada apenas comienzan a florecer.



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