Obispo de Canarias, anfitrión de León XIV en un viaje marcado por la migración: “Querrán manipular al Papa”

Mons. José Mazuelos, Obispo de Canarias | Crédito: Diócesis de Canarias

En más de una ocasión, el Papa Francisco manifestó su deseo de viajar a Canarias, un legado que ahora abraza el Papa León XIV como símbolo de cercanía hacia la crisis migratoria que golpea a España y a Europa.

En el archipiélago, destino turístico de referencia mundial, el Pontífice será recibido el 11 de junio por Mons. José Mazuelos, Obispo de Canarias. Natural de Osuna (Sevilla), el prelado se licenció en Medicina antes de ingresar en el seminario hispalense para comenzar su camino sacerdotal. 

Completó su formación en Roma, donde se licenció en Teología Moral, hasta que Benedicto XVI lo nombró obispo de Jerez de la Frontera en 2009. Más de una década después, Mons. Mazuelos dejó Andalucía para asumir la diócesis canaria.

Desde que el Vaticano confirmó el viaje del Papa, todos se “pusieron las pilas”, explica el obispo en conversación con ACI Prensa. La organización y la logística de una visita papal es inmensa, y más aún cuando hay agua de por medio. “El material necesario para las misas y eventos multitudinarios llegan en barco, por lo que había que prever todo”, detalla. 

Asegura que la visita del Papa no es un “fogonazo”, sino que se requiere una gran preparación —tanto logística como espiritual—, y cuidado de cada detalle, como la composición del coro, formado por más de 300 personas, o las invitaciones y credenciales. “Ya hay más de cuarenta mil inscritos para la Misa del Santo Padre”, precisa.

Dos grandes desafíos: la realidad migratoria y la secularización

Sobre la Iglesia en Canarias, a la que llegó hace ya seis años, señala que uno de sus principales desafíos es la realidad migratoria. En este contexto, destaca con esperanza la labor de Cáritas, que mantiene activos a más de 1.200 voluntarios durante todo el año, una tarea que, subraya, “no es fácil”.

Mons. Mazuelos destaca que Cáritas trabaja especialmente con los migrantes menores, que lamentablemente “echan a la calle” al cumplir los 18 años. También disponen de comedores que dan más de 600 comidas diarias. “Este es un reto que está ahí y tenemos que seguir atentos”.

Más allá del fenómeno migratorio, el obispo identifica la secularización como el gran desafío al que se enfrenta hoy la Iglesia en el archipiélago. 

Recuerda que la llegada masiva de turistas trajo de forma abrupta la secularización propia de buena parte de Europa, a una sociedad tradicionalmente rural y marcada por una fe sencilla.

Aun así, asegura percibir un cambio de tendencia: “La gente ya está cansada de la cultura del consumismo”, remarca, convencido de que existe una creciente “sed de Dios, de amor y de sanar heridas”.

“Hay muchas heridas provocadas por este consumismo y esta forma de vivir centrada en uno mismo”, sostiene. Frente a ello, ensalza el papel de una Iglesia “capaz de salir al encuentro de quien está herido”, en respuesta a lo que define como un renovado deseo espiritual presente en la sociedad española.

El prelado se muestra especialmente satisfecho de que el Papa haya escogido España como destino de uno de sus primeros viajes apostólicos. “Conoce bien la Iglesia universal y conoce bien España”, afirma, en alusión al “despertar religioso” que, a su juicio, comienza a percibirse en el país. Por ello, está convencido de que la visita “va a suponer un gran impulso”.

El Papa León XIV sonríe mientras saluda a visitantes y peregrinos desde el papamóvil, recorriendo la Plaza de San Pedro en el Vaticano antes de su audiencia general, el 20 de mayo de 2026. (Foto CNS/Lola Gomez)
El Papa León XIV sonríe mientras saluda a visitantes y peregrinos desde el papamóvil, recorriendo la Plaza de San Pedro en el Vaticano antes de su audiencia general, el 20 de mayo de 2026. (Foto CNS/Lola Gomez)

“Muchos querrán manipular al Papa”

Sobre León XIV, lo describe como “un hombre sereno y prudente, con una profunda espiritualidad marcada por San Agustín”, y augura que su visita “va a sorprender”.

Durante su estancia en el archipiélago, el Pontífice mantendrá encuentros con migrantes y voluntarios que trabajan en su acogida. Además, uno de los actos más esperados es su paso por el muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, uno de los principales puntos de llegada de cayucos.

El obispo lamenta que la cuestión migratoria se utilice con fines políticos y advierte que la visita del Papa también podrá ser objeto de instrumentalización. “Muchos querrán manipular al Papa, pero eso ha ocurrido siempre. Ya pasó con Juan Pablo II y también con Benedicto XVI”, recuerda.

“Se querrá manipular políticamente al Papa…lo hemos visto ahora con la guerra de Irán”, señala. Sin embargo, Mons. Mazuelos sostiene que existe “una sabiduría especial” que desarma esos intentos de control. Y lo compara con aquellos fariseos que trataban de poner a prueba a Jesucristo sin conseguirlo. “Piensan que van a manejar la situación, pero no lo logran”, afirma.

El prelado insiste en que la Iglesia mantendrá una posición firme basada en el Evangelio. “El Papa tiene las ideas muy claras y hay principios que la Iglesia va a defender siempre”, asegura. Entre ellos, menciona tanto la dignidad de las personas migrantes como el “derecho a no migrar”, es decir, la posibilidad de que nadie se vea obligado a abandonar su tierra por necesidad.

En este sentido, cita el caso de quienes llegan a España —y especialmente a Canarias— huyendo de la situación de sus países. Menciona de forma particular a Venezuela y Cuba: “Con la dictadura de Maduro ha llegado una importante población venezolana que ha podido escapar de aquella situación”.

El obispo subraya que “no podemos expoliar sus recursos y después pedirles que se queden allí”, reivindicando la necesidad de afrontar las causas que empujan a millones de personas a emigrar.

Muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, uno de los principales puntos de llegada de cayucos. Crédito: Dominio Público.
Muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, uno de los principales puntos de llegada de cayucos. Crédito: Dominio Público.

Una respuesta equilibrada

Mons. Mazuelos considera además que el fenómeno migratorio no puede entenderse al margen de la globalización y cree que ese será uno de los asuntos que el Papa León XIV pondrá sobre la mesa durante su visita. 

En este sentido, rechaza que se señale a la Iglesia como defensora de la inmigración irregular. “La Iglesia no defiende la inmigración irregular (...) lo que le gustaría es que toda migración fuese regular”, remarca.

Mons. Mazuelos cuestiona además el uso político del “efecto llamada” y apunta directamente a las responsabilidades de los países desarrollados. En definitiva, defiende una posición equilibrada y anima a regular los flujos migratorios sin renunciar a la acogida humanitaria. 

Subraya que la Iglesia también sostiene que un país no puede abrir sus fronteras sin orden ni poner en riesgo el bien común. Sin embargo, ante la llegada de personas que han sobrevivido, defiende que la respuesta no puede ser la indiferencia. Por ello, subraya que se trata de “una política común de toda Europa” que debe acoger, promover la integración y la cooperación con los países de origen.  

En cuanto al debate de la regularización masiva de inmigrantes impulsada desde el Gobierno de España, el obispo de Canarias afirma que se trató de una estrategia durante la campaña de las elecciones en Aragón. Insiste en que la regularización es necesaria y que “la Iglesia está de acuerdo con el contenido, pero no con las formas”. 

Intervención histórica en el Parlamento: una obra del Espíritu Santo

El prelado, que además es presidente de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida desde 2020, también reflexionó sobre la intención del Gobierno de España de reformar la Constitución para incluir el derecho al aborto. 

En este contexto, lamenta que en ocasiones se acuse a la Iglesia de guardar silencio o de no defender la vida humana. Sin embargo, sostiene que la Iglesia sí se pronuncia públicamente, aunque muchas veces “nos callan” y sus mensajes son silenciados.

Asegura que han protestado contra el aborto y advertido del intento en convertirlo en un derecho constitucional, incluso señala que se trata “de una cortina de humo para que la gente no se fije en la corrupción que hay en la política”.

Mons. Mazuelos recuerda que la Iglesia ayuda también a las mujeres que quedan profundamente heridas tras el aborto en España, donde cada año se practican alrededor de 100.000. El prelado también hace alusión a la ley de eutanasia y lamenta el último caso en España, con la joven Noelia. “Por eso —añade— no me cabe duda que el Papa va a defender la dignidad de la persona en todos sus campos”.

El obispo califica de histórica la intervención que León XIV realizará en el Parlamento, un hecho que, asegura, es obra del Espíritu Santo. Sin conocer aún el contenido del discurso del Pontífice, anticipa que podría incluir un llamamiento a superar la polarización y a “alzar la mirada”.

El obispo esboza una sonrisa al referirse a la llegada del Papa León XIV a su hogar. “Me hace mucha ilusión…hay temas que me gustaría tratar con él”, reconoce. Con evidente emoción, subraya la expectación y preparación ante la visita del Sucesor de Pedro, que llegará a España —asegura— como un signo de esperanza.



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