El Papa León XIV recibió este jueves 21 de mayo a los obispos de la Presidencia de la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea (COMECE), con quienes debatió el futuro de la UE y reflexionó sobre los desafíos globales actuales.
Se trata del segundo encuentro oficial entre esta institución y el Santo Padre, una cita que la organización ve como una oportunidad para reflexionar especialmente sobre el proceso de integración europea y debatir su papel en la promoción de la paz y del desarrollo humano integral.
Cuestiones esenciales en la agenda de la Iglesia en Europa
La COMECE indicó en un comunicado previo a la audiencia con el Pontífice algunos de los temas que deseaban poner sobre la mesa, como la migración y el auge del populismo en Europa; la lucha contra la pobreza; la protección de datos en la Iglesia; la inteligencia artificial; el intento de permitir el acceso al aborto sin fronteras en la UE, la salud mental de los europeos, entre otros.
También se abordaron otras cuestiones como una posible visita del Papa León XIV al Parlamento Europeo, el nombramiento de un nuevo Enviado Especial para la Libertad de Religión o el cambio político que está teniendo lugar en el Parlamento Europeo.
La Presidencia de la COMECE presentó asimismo al Santo Padre la propuesta de celebrar una nueva edición de Rethinking Europe en otoño de 2027, cuando se cumplan diez años después de la primera edición que reunió a unas 300 personas en el Vaticano, entre ellas representantes políticos de la Unión Europea y de sus Estados miembros, académicos y representantes de las Iglesias.
El evento tuvo como objetivo reflexionar sobre los desafíos a los que se enfrenta la Unión Europea y explorar maneras de fortalecer y renovar el proyecto europeo.
Tras la audiencia con el Santo Padre en la mañana de este jueves, los miembros de la COMECE revelaron los detalles del encuentro durante una rueda de prensa con los periodistas reunidos en Roma.
Entre los participantes se encontraban Mons. Mariano Crociata, presidente de la COMECE; Mons. Bernardito Auza, nuncio apostólico ante la Unión Europea; Mons. Antoine Hérouard, vicepresidente primero; Mons. Rimantas Norvila, vicepresidente; Mons. Nuno Brás da Silva Martins, vicepresidente; Mons. Czeslaw Kozon, vicepresidente; P. Manuel Barrios Prieto, secretario general de la COMECE; y Alessandro Calcagno, secretario general adjunto de la COMECE.
La paz, una cuestión primordial
En declaraciones a EWTN, Mons. Auza destacó de la audiencia con el Pontífice la necesidad de revitalizar las capacidades de Europa en la promoción del diálogo y la paz. Relató que los miembros de la COMECE preguntaron al Papa cuáles debían ser sus prioridades, a lo que el Pontífice respondió con claridad: la cuestión de la paz.
Asimismo, remarcó que el Santo Padre les animó a profundizar en “cómo la Iglesia debe relacionarse con los organismos políticos y cómo debe mantenerse fiel a su papel profético”, así como en la cuestión de la migración “dentro del contexto de algunos movimientos que llamamos populistas en la Unión Europea”.
Mons. Auza subrayó que León XIV defiende “el derecho de los Estados a definir sus propias políticas migratorias” y recalcó que la Iglesia no lo cuestiona. Más bien, sostiene que, una vez que los migrantes han llegado a su nuevo destino, no se les pueden negar los servicios que necesitan ni dejar de respetar plenamente su dignidad humana.
También animaron al Pontífice a visitar las instituciones europeas, recordando la invitación oficial que le hizo Roberta Metsola, presidenta del Parlamento Europeo, durante una audiencia privada celebrada el pasado 5 de marzo.
Según el nuncio, esta visita “sería una gran ayuda para nosotros, ya que daría un gran impulso y una gran autoridad, podríamos decir, al trabajo que realizamos constantemente en Bruselas y en Estrasburgo”.
Un excelente ambiente y diálogo tranquilo
Por su parte, el presidente de la COMECE, Mons. Mariano Crociata, destacó en conversación con EWTN la presencia “tranquila, serena y acogedora” del Papa León XIV.
“El encuentro se desarrolló en un clima de gran naturalidad, espontaneidad y cordialidad, y al mismo tiempo de claridad sobre las cuestiones tratadas”, subrayó.
El presidente de la COMECE afirmó que fue “un diálogo tranquilo” entre personas que se conocen “y que tienen en el corazón la misma tarea y la misma misión (...) hubo un excelente ambiente y un deseo de seguir trabajando unidos y juntos”, remarcó.


