Los estudiantes muestran a donantes y exalumnos diversas manualidades marianas durante una visita guiada por la escuela
DETROIT ─ Los estudiantes de Holy Redeemer, en el suroeste de Detroit, han dedicado este año a profundizar en la espiritualidad mariana, al punto de convertir su escuela en una experiencia inmersiva que invita a recorrer distintos aspectos de la devoción a la Virgen María.
El 4 de mayo, recibieron a exalumnos, donantes y colaboradores de la escuela para presentar su Proyecto Mariano: “Creciendo como discípulos de Jesús a través de María”. En la propuesta resaltaron diversas dimensiones de la espiritualidad mariana dentro.
El proyecto fue posible gracias a una subvención de 5.000 dólares del programa Church in the City, otorgada por benefactores a través de la Catholic Foundation of Michigan, lo que permitió a los estudiantes crear distintas exhibiciones en toda la escuela.
“Parte de la misión de nuestra escuela es formar discípulos católicos que vivan con orgullo su fe y sigan creciendo en su camino como discípulos”, explicó a Detroit Catholic Laura Ilov, vicedirectora de Holy Redeemer School. “Por eso buscamos una manera concreta de crecer en ese camino, y elegimos hacerlo a través de María, incorporando sus virtudes en la vida cotidiana de la escuela a lo largo del año”.
Cada grado, desde preescolar hasta octavo, llevó adelante distintos proyectos de arte y manualidades que reflejan diversos aspectos de la espiritualidad mariana, como el rosario, la vida de María, los santuarios marianos y las apariciones de la Virgen.
“La subvención nos permitió adquirir lo necesario para concretar los proyectos”, explicó Ilov. “También nos va a ayudar a organizar los retiros escolares y a planificar nuestra peregrinación, en la que toda la escuela irá al Solanus Casey Center el 13 de mayo, fiesta de Nuestra Señora de Fátima”.
El estudiante de sexto grado Ivan Rodríguez y su equipo trabajaron en la representación de Nuestra Señora de Fátima. Además de realizarla, debieron presentarla ante donantes y exalumnos que visitaron la escuela para conocer el trabajo de los alumnos.
“Estuvimos trabajando en estas muestras sobre las apariciones marianas, es decir, cuando la Virgen María se apareció a distintas personas en diferentes momentos de la historia”, contó Rodríguez. “Fue un trabajo intenso: tuvimos que organizarnos bien, respetar el presupuesto y cumplir con los plazos”.
La estudiante de sexto grado María Belén y su equipo trabajaron en una muestra dedicada a Nuestra Señora de Lourdes.
“Hicimos la aparición, cuando ocurrió el milagro de la fuente que brotó y el agua curativa”, explicó Belén. “Nuestra presentación estaba centrada en la naturaleza y el rosario, porque durante la aparición, cada vez que Bernardita iba a ver a la Virgen, rezaban el rosario. Mi grupo y yo estamos muy orgullosos, y estábamos muy contentos de mostrarle a la gente nuestro proyecto; creo que hicimos un buen trabajo”.
La visita contó con la presencia de benefactores que apadrinan a estudiantes de forma individual, donantes a través de la Catholic Foundation of Michigan y exalumnos de Holy Redeemer que quisieron conocer a la nueva generación de estudiantes de la escuela.
“Hoy tuve la oportunidad de conocer a los benefactores y patrocinadores de distintos alumnos, y de agradecerles por ayudar a nuestra escuela”, contó Rodríguez. “Me gustó poder mostrarles el colegio; siento que es un lugar muy lindo, grande, con mucha gente buena, docentes amables y respetuosos. Solo quiero agradecerles por apoyar a la escuela”.
Ilov es profundamente devota de María y siempre ha querido incorporar más espiritualidad mariana a la vida escolar en Holy Redeemer. Se mostró muy orgullosa del trabajo de sus alumnos en el proyecto mariano, a través del cual pudieron conocer más a María y, en consecuencia, acercarse más a su Madre y a su Hijo.
“Me encantó ver cómo los estudiantes trabajaron en grupo y colaboraron entre sí”, expresó Ilov. “Me da esperanza para el futuro, porque cuanto más conocen a María, más fuerte crece su fe y más la transmiten a otros, la comparten con sus familias. Nuestro objetivo principal es formarlos como discípulos, con una fe que puedan llevar a sus hogares y luego a la comunidad”.


