DETROIT (OSV News) — El vicepresidente JD Vance está acostumbrado a enfrentar preguntas de la prensa. Recientemente, enfrentó los cuestionamientos de una religiosa católica.
La hermana Nancy Sylvester, IHM, de las Hermanas Siervas del Inmaculado Corazón de María en Monroe, Míchigan, se encontraba entre los asistentes a un evento tipo ayuntamiento (town hall) celebrado el 15 de octubre en las afueras de Detroit con la presencia del vicepresidente, donde pudo formularle una pregunta sobre inmigración. El evento se transmitió por CBS el 17 de octubre.
«Somos hermanas que ejercemos el ministerio en la frontera sur de los Estados Unidos, así como aquí alrededor de Detroit, y constantemente vemos familias afectadas por nuestras políticas migratorias», dijo la hermana Sylvester a Vance en el video de CBS News. «Ven el trauma de los niños que son separados de sus padres, a veces de un momento a otro: van a la escuela y al regresar (los padres) ya no están».
Continuó citando el «temor y la violencia» de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
«¿Cómo justificaría usted ante las personas de fe, especialmente ante quienes intentamos seguir el Evangelio, que el comportamiento de los hombres y mujeres del ICE pueda justificarse constantemente en términos del tipo de valores según los cuales queremos vivir?», preguntó la hermana Sylvester, quien es colaboradora sénior de Global Sisters Report. «Y además, ¿qué políticas defendería usted para intentar promover un comportamiento más compasivo y respetuoso hacia nuestros hermanos y hermanas inmigrantes?».
Vance, quien es católico, comenzó su respuesta expresando su agradecimiento hacia ella y añadiendo: «espero estar en sus oraciones, así como usted ciertamente estará en las mías». Afirmó que el gobierno federal está «intentando lograr un equilibrio» entre la necesidad de aplicar la ley y actuar de manera humana.
A pesar de los intentos del moderador, Vance no abordó casos específicos de presuntos incidentes violentos por parte de agentes del ICE, como disparar a ciudadanos estadounidenses, pero reconoció que se han cometido errores.
«La mayoría de ellos son personas extraordinarias que son patriotas y quieren hacer un buen trabajo protegiendo a su país. A veces hay personas que cometen errores, a veces hay quienes realmente se equivocan de forma grave, y obviamente tenemos la responsabilidad de investigar y procesar cuando la gente se equivoca», dijo Vance.
Los incidentes en los que se ha ordenado a agentes del ICE recibir más capacitación o medidas disciplinarias tal vez no se hagan públicos, señaló Vance, pero eso no significa que no estén ocurriendo.
«Creemos que las personas deben ser juzgadas en un tribunal de justicia y mediante un proceso de investigación normal», indicó. «No nos precipitamos ni intentamos acusar a la gente solo por lo que hemos visto en un artículo de los medios de comunicación».
Vance pareció insinuar que el gobierno ha tenido que actuar de manera enérgica debido a las políticas de la administración del presidente Joe Biden, al señalar: «Lo que vimos durante los últimos cinco años, antes de nuestra llegada, es decir, tenemos que hablar del hecho de que los carteles de la droga ejercían la trata sexual de miles y miles de niños, miles y miles de niñas que eran vendidas como esclavas sexuales. Por supuesto, también el tráfico de fentanilo, que mató a muchas personas en Míchigan».
«A pesar de lo que algunos dicen en la prensa, les prometo que nos levantamos todos los días e intentamos equilibrar la aplicación de la ley con un cumplimiento de la ley que sea humano», afirmó. «Y, por supuesto, cuando se trata con cientos de miles de agentes del orden público, nunca se va a lograr que todo sea perfecto, pero creo que los hombres y mujeres del ICE, en general, han hecho un buen trabajo y, donde haya personas que hayan fallado, por supuesto que deben sufrir las consecuencias».
La hermana Sylvester es fundadora y directora del Institute for Communal Contemplation and Dialogue (Instituto para la Contemplación y el Diálogo Comunitario), ha formado parte del liderazgo de su propia comunidad religiosa y de la presidencia de la Leadership Conference of Women Religious (Conferencia de Liderazgo de Mujeres Religiosas), y es columnista de GSR. Anteriormente, se desempeñó como coordinadora nacional de Network, un cabildo católico de justicia social.


