Latino Family Services brinda despensas a domicilio, ayuda psicológica, apoyo a las personas de la tercera edad y muchos más servicios en Detroit

DETROIT - Latino Family Services es una organización sin fines de lucro ubicada en el 1145 de Lawndaleen. Durante décadas se ha dedicado a fortalecer a la comunidad migrante con servicios que van desde despensas hasta apoyo legal.

Debido a la pandemia, su programa de educación para niños y la ayuda que brindan a jóvenes con problemas de drogas se han visto pausadas pero la mayoría de las actividades que normalmente brindan siguen en sus horarios habituales y con más desafíos que nunca.

Sirviendo a la comunidad en tiempos de COVID-19

Lidia Reyes-Flores, directora ejecutiva de Latino Family Services, le comentó a Detroit Catholic en español sobre los servicios que siguen disponibles en medio de la pandemia.

“Gracias a Dios y hasta que Él diga seguiremos aquí, sin falta una vez a la semana estamos repartiendo despensas. Pero lo que más se ha necesitado por la pandemia es la asistencia psicológica y médica. En este tiempo ha habido muchos casos de depresión y ansiedad”, dice Lidia, quien es feligrés de St. Anne´s.

La asociación para latinos actualmente opera a través del trabajo remoto desde casa, solamente Lidia continúa yendo al local para organizar lo que no se puede hacer desde casa.

“Ahora lo que más me preocupa es la gente de la tercera edad, acá no es como en Latinoamérica, aquí la gente abandona a sus abuelos. Lo que hacemos es llevarles comida, también vamos por sus medicamentos a la farmacia”, explica la directora del Latino Family Services.

Lidia y su equipo se mantienen ocupados y viendo las diferentes formas en las que pueden ayudar a su comunidad, “ahora estamos armando paquetes para la gente en situación de calle, un kit básico de limpieza, agua, boletos para el transporte y ropa”, cuenta.

Hace tan solo un mes y medio Latino Family Services todavía ofrecía desayunos, hoy en día todas las despensas se entregan cumpliendo todas las medidas de higiene necesarias para que no se propague el COVID-19. (Foto cortesía de Latino Family Services)

El coronavirus ha dejado también grandes enseñanzas para la directora de la asociación, “ahora sé que necesito un programa de médicos por llamada o videollamada, sería increíble si estuviera en operación ahora, pero a veces deben pasar estas crisis para saber qué más se necesita para ayudar”, asegura Lidia.

Múltiples formas de apoyar a los latinos de Detroit

En Latino Family Service hacen de todo, dan despensas cada semana, brindan servicios de traducciones, ofrecen ayuda psicológica, médica, programas para las horas en las que los niños ya no están la escuela y para jóvenes con adicciones, tienen también programas de apoyo a veteranos e imparten cursos para que las mujeres adquieran habilidades laborales.

Asesoran legalmente en problemas migratorios, renovación de la residencia legal y dan alimentos a las personas en situación de calle. También ayudan a que las personas puedan conseguir un empleo.

“También brindamos recomendaciónes a la comunidad de ayuda financiera, les damos información para ayudarlos a independizarse, acceder a cuentas bancarias, crédito o quizás manejar y mejorar su crédito. La hacemos de coach para que la gente aprenda a ahorrar y planear para el futuro”, cuenta Gabriela Ramírez Arellano, ex voluntaria de esta organización.

Lidia espera que tan pronto termine la contingencia sanitaria puedan regresar a ofrecer las actividades para los niños. (Foto cortesía de Latino Family Services)

Gracias a la Divina Providencia así como a los pocos empleados, los voluntarios y las donaciones la labor sigue

Latino Family Services brindá sus servicios con cuatro personas empleadas de tiempo completo: la directora, una secretaria, un contador y la persona encargada de atender a los veteranos.

Lidia Reyes-Flores, la directora de la organización, creció en Detroit y es trabajadora social. Ha trabajado en cárceles con niños y con jóvenes en situaciones vulnerables. También estudió administración, sabe de aspectos fiscales y trabajó en el sector médico. Aparte de lo lo anterior, Reyes es perito traductor en los juzgados, ingreso con el que sostiene algunos gastos de la organización.

“Soy una devota católica, para mí la fe lo es todo. Yo crecí en esta comunidad y ahora tengo la oportunidad de regresarle lo que me dio, es momento de hacer mi parte con ayuda de Dios”, explica Lidia.

Hay dos grandes organizaciones que aportan a Latino Family Services: el Departamentos de Salud y algunas iglesias. “Diferentes iglesias católicas y adventistas me ayudan, si yo les pido algo gracias a Dios siempre están para apoyarme. Yo sé que cuento con ellos. Me mandan trabajadores en verano, ellos les pagan y acá ayudan”, dice la directora de la organización.

Detroit siempre se ha distinguido por apoyar a la comunidad migrante y durante esta pandemia no ha sido la excepción. Son tiempos difíciles para todos, pero Lidia tiene fe que Latino Family Services tendrá los medios para poder seguir ayudando y se pone en manos de la providencia divina, “solamente por Él estoy yo aquí, yo sólo administro. Tengo completamente fe en Dios y todos los que conmigo trabajan. Seguiremos ayudando a nuestra comunidad en Detroit hasta que Dios quiera”, concluye.


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