Más que una fórmula, las cinco llaves de Unbound buscan ayudar a las personas a profundizar su relación con Jesús y a vivir un proceso continuo de conversión
DETROIT — Cada viernes por la noche, aproximadamente 30 personas se reúnen en St. Cunegunda Parish para participar en un taller de seis semanas que busca ayudar a los fieles a reconocer las áreas de su vida donde necesitan sanación espiritual y mayor libertad en Cristo.
El taller, que se lleva a cabo de 7 a 9 p.m., está basado en el método de oración de liberación “Unbound”, que en español puede traducirse como “desatar” o “liberar”. Este modelo propone aplicar el poder del Evangelio a la vida cotidiana y ayudar a las personas a reconocer áreas donde pueden sentirse espiritualmente “atadas”, para experimentar la libertad que Cristo ofrece.
Claudia Serrato, quien dirige el taller en español, explicó que el ministerio ya existía desde hace años en Detroit, aunque principalmente en inglés.
“Yo conocí este tipo de oración alrededor de 2015 y empecé a asistir a las sesiones en inglés”, contó Claudia en entrevista con Detroit Catholic en español. “Me gustó mucho porque nos ayuda a reconocer las áreas de nuestra vida donde el enemigo está trabajando. A través de las cinco llaves tratamos de identificar esas mentiras que le dan permiso para seguir actuando”.
El método Unbound se basa en cinco pasos espirituales —conocidos como “las cinco llaves”— que ayudan a las personas a avanzar hacia la libertad espiritual. Estas llaves incluyen el arrepentimiento y la fe, el perdón, la renuncia a las mentiras o influencias espirituales negativas, el ejercicio de la autoridad en Cristo y, finalmente, recibir la bendición del Padre.
Serrato explicó que uno de los objetivos del taller es ayudar a aclarar conceptos erróneos sobre la oración de liberación.
“Muchas personas piensan que la liberación es lo que ven en la televisión o en algunos retiros, algo muy exagerado generalmente asociado con el exorcismo”, dijo. “Pero en realidad es algo mucho más íntimo, más personal, más privado, que podemos vivir en nuestra vida diaria”.
A diferencia de enfoques más confrontativos, el modelo Unbound se centra en la persona y en su historia. Las sesiones de oración suelen involucrar a un pequeño equipo que escucha y acompaña mientras la persona reconoce heridas, mentiras o patrones espirituales que pueden estar influyendo en su vida.
El taller comenzó inicialmente como una iniciativa para mujeres, pero la respuesta llevó a abrirlo a un público más amplio.
“El año pasado hice un taller solo para mujeres, pero muchas querían traer a sus hijos o a su esposo”, explicó. “Ahora está abierto a todos los mayores de 16 años”.
Durante las sesiones, los participantes reciben enseñanza basada en el libro Unbound: A Practical Guide to Deliverance, del autor Neal Lozano, que también ha sido traducido al español.
Claudia Serrato subrayó que el proceso se enfoca en la historia personal de cada participante.
“La oración se hace a partir de tu propia historia y de tus propias palabras”, dijo. “Es algo muy privado. Normalmente participan un facilitador, un intercesor y la persona por la que se va a orar. Todo comienza reconociendo las áreas de tu vida donde necesitas más libertad”.
Según explicó, muchas de las luchas espirituales que las personas experimentan están relacionadas con heridas emocionales, experiencias traumáticas o patrones familiares que se repiten.
“A veces tenemos pensamientos constantes como ‘no soy bueno’, ‘no sirvo para esto’ o ‘mejor ni lo intento’”, reflexionó Claudia. “Todo eso puede convertirse en una puerta para que el enemigo actúe en nuestra vida. Con las cinco llaves pedimos a Dios que nos libere de esas mentiras”.
Claudia también compartió que ya ha visto frutos espirituales entre algunos participantes.
Una mujer, dijo, se dio cuenta durante el taller de que ciertos conflictos que estaba viviendo en su familia parecían repetirse generación tras generación.
“Se dio cuenta de que esos patrones se repetían en su familia y quiso aprender cómo romper esas mentiras del enemigo”.
Otra participante reconoció que algunas dificultades en la relación con su hijo podrían estar relacionadas con heridas vividas durante su embarazo.
“Cuando comenzó a hablar de esas experiencias, se dio cuenta de cuánto dolor había vivido en ese tiempo”, dijo Claudia. “Fue un momento muy fuerte para ella”.
Haber comenzado un taller en español también responde a una necesidad pastoral en la comunidad hispana.
“He visto el resultado en mi vida y en mi familia”, afirmó. “Muchas personas se acercaban a hablar conmigo y, aun sin un taller formal, yo ya utilizaba las cinco llaves al orar con ellas. Siempre me decían que experimentaban mucha sanación, tranquilidad y claridad”.
Claudia espera que en el futuro más personas puedan formarse para ofrecer este ministerio en español.
“No hay mucha gente que pueda dar este tipo de formación en castellano”, dijo. “Uno de los objetivos es que, si alguien siente ese llamado, pueda comenzar un tiempo de preparación para servir en este ministerio”.
Mientras tanto, Claudia anima a quienes puedan sentirse escépticos a acercarse y descubrir de qué se trata el método.
“A quien tenga dudas le diría que no pierda la esperanza”, dijo. “Dios siempre abre puertas donde pensamos que ya no hay nada. Algo que distingue a Unbound es que cuida mucho la dignidad de la persona. Más que enfocarse en el demonio, se centra en el hijo de Dios”.


