Durante el Mundial, los Caballeros de Colón unen fe y deporte en favor de su misión evangelizadora

Desde su primera edición en 1930, la Copa Mundial de la FIFA se ha consolidado como el evento deportivo más importante y seguido del planeta. La vigésima tercera edición del torneo, celebrada del 11 de junio al 19 de julio, volvió a reunir a millones de aficionados en torno a una pasión que trasciende fronteras, idiomas y culturas.

Más que un deporte, el fútbol es un lenguaje universal. Basta un balón, dos equipos de 11 jugadores y 90 minutos de juego para despertar emociones compartidas por personas de todo el mundo. Esa capacidad de conectar a las personas fue precisamente la que los Caballeros de Colón decidieron aprovechar para llevar un mensaje de fe y liderazgo cristiano.
 

Fundada en 1882 por el beato Michael McGivney, la organización nació con la misión de apoyar a los hombres católicos y ayudarles a proteger y sostener a sus familias, muchas de ellas integradas por inmigrantes que buscaban construir una nueva vida en Estados Unidos. Más de un siglo después, ese compromiso permanece vigente y encuentra en la Copa Mundial un escenario privilegiado para llegar a nuevas generaciones.

Con ese propósito nació "Convocando Capitanes", una iniciativa inspirada en la figura del capitán de un equipo de fútbol. Así como el jugador que porta la banda de capitán lidera a su equipo con responsabilidad, valentía y espíritu de servicio dentro del campo, los Caballeros de Colón invitan a los hombres a asumir ese mismo liderazgo en su vida diaria: guiando a sus familias, sirviendo a sus comunidades y viviendo su fe con el ejemplo.

"Convocando Capitanes" se desarrolla a través de dos frentes. Por un lado, mediante una campaña en plataformas digitales; por otro, con su presencia en los Fan Fests oficiales de la FIFA, eventos públicos organizados por la FIFA y las ciudades anfitrionas para los aficionados que quieran celebrar el Mundial.

A lo largo de la Copa Mundial, voluntarios y miembros de los Caballeros de Colón han invitado personalmente a los asistentes a responder a ese llamado, entregándoles una banda de capitán como símbolo del compromiso de ejercer un liderazgo cristiano en sus hogares, parroquias y comunidades.

"La banda del capitán hace visible una responsabilidad que muchos hombres ya cargan en silencio. Se la entregamos a quienes están llamados a dar la cara por su familia, por su comunidad y por su fe", expresó Jesse Caballero, especialista senior de mercadotecnia hispana de los Caballeros de Colón, según el comunicado de prensa de la organización.

En el Fan Fest de la FIFA en Dallas, Omar Aguilar, especialista de contenido de evangelización en español de los Caballeros de Colón, entregó bandas de capitán a decenas de asistentes mientras los invitaba a fortalecer su liderazgo en la familia, la comunidad y la Iglesia. La iniciativa, que comenzó en esa ciudad, se extendió posteriormente a otras sedes del Mundial y a comunidades donde las familias se reunieron para seguir los partidos junto con los consejos locales de la organización.

"Hablo con cada uno, le coloco la banda de capitán en el brazo, lo miro a los ojos y le digo que cuento con él para ser capitán por su fe y por su familia. Se nota lo agradecidos que quedan, y se nota la alegría en el rostro de sus esposas e hijos", dijo Aguilar, según el comunicado. "A los católicos latinos no hace falta convencerlos de amar el fútbol. Simplemente les ofrecemos un puente que conecta esa pasión con su fe, su vocación de servir y el liderazgo que están llamados a asumir dentro de su propia familia".

La invitación también llegó al entorno digital mediante una serie de videos breves que evocan momentos memorables de Copas del Mundo pasadas y los relacionan con la fe, la familia y el servicio. 

Ya sea a través de la entrega de la banda de capitán o de las historias difundidas en redes sociales, el mensaje fue el mismo: todo hombre está llamado a convertirse en un capitán para quienes lo rodean.

"Cada momento que inspira a millones durante el Mundial abre una puerta. Detrás de la emoción de un gol espectacular o de una atajada extraordinaria está el mismo anhelo de grandeza que, en el fondo, atrae el corazón humano hacia Dios. Nuestro contenido está diseñado para ayudar a abrir esa puerta", agregó Caballero.



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