El tiempo para construir la “Civilización del Amor” es una tarea permanente que hoy toma mayor relevancia.
A un día de las elecciones, Detroit Catholic en español contactó a líderes católicos hispanos de los Estados Unidos para conocer su actuación en pro de estas elecciones, así como su opinión acerca de lo que ahora toca hacer como católicos latinos.
Sin duda, como católicos, haber acudido a votar fue ya un paso importante. Así lo descubrió Jorge Ochoa, quien tiene un podcast titulado “Tú puedes ser santo”, con el cual él invita a “a escuchar sobre la santidad y cómo encontrar precisamente esa santidad en lo ordinario, como lo es salir a votar”.
Ésta fue la primera vez que Jorge votó en Estados Unidos. Él cuenta: “Alguna vez una persona me corrigió y me exhortó a no solamente ser un buen cristiano, sino también a ser un buen ciudadano; y me compartió el texto de Romanos 13, el que dice: Tienen que someterse a las autoridades, porque éstas proceden del modo de Dios, y están ahí por causa de Dios”.
Trabajar para construir el reino de Dios
Jorge considera que para él “esta primera votación representó cumplir también esa parte; no enfocándome únicamente en el lado espiritual, en el lado bonito de mi actividad, de mi apostolado, sino también en las cosas de este mundo, de las cuales soy parte. Me toca trabajar a través de estas acciones para construir el Reino de Dios. El Reino de Dios lo puedo ir construyendo verbalmente, o a través de obras de misericordia, pero también a través de mi ejemplo y testimonio como buen ciudadano, como buen ser humano”.
Esther García, de la National Catholic Partnership on Disability, señala que, “cuando votamos, mostramos también nuestra calidad política, mostramos también nuestro amor por la comunidad. Cuando yo voto, voto por mí, pero también voto por mi familia y voto por la comunidad. Y nosotros, como católicos cristianos, estamos votando por una comunidad de paz, por una comunidad próspera, por una comunidad unida en el amor, unida en la verdad y unida en la necesidad de estar uno hermanado con el otro”.
El Espíritu Santo nos guiará
En este mismo orden de ideas, gente de distintas organizaciones católicas lanzó hace 3 meses y mantuvo muy activo en este tiempo el proyecto “Cada 30 Segundos”, el cual hacía referencia a que cada 30 segundos un joven hispano en Estados Unidos cumple 18 años, y se buscaba concientizarlos para que se registraran y ejercieran no sólo su derecho sino también su deber de votar.
Elizabeth Román, presidenta del Consejo Nacional Católico para el Ministerio Hispano en los Estados Unidos, que es “una organización de organizaciones católicas que sirven en el ministerio hispano a través de toda la nación”, señala el éxito de la intensa campaña de “Cada 30 Segundos”, que inició el pasado 1º de agosto: “ Yo jamás pensé que hubiese llegado tan lejos; y jamás pensé que este equipo que reunimos se convirtiera en una familia en poco tiempo, dedicando todo el tiempo que teníamos libre para esto, para esta campaña, para acompañar a los jóvenes en estos tiempos que han sido de muchos retos y, en este país, de bastantes disturbios en nuestras comunidades”.
Con esta iniciativa buscaron “informar y formar a los jóvenes, pues las elecciones tienen muchos temas que mirar y que cubren nuestros valores. Y me parece que la campaña tuvo un gran éxito porque logramos ver que en todo el país se estaba hablando de ‘Cada 30 Segundos’, se estaba hablando de las voces de los jóvenes, se estaba hablando del poder que tienen en las urnas”.
Independientemente de los que ganaron las elecciones, Elizabeth anuncia: “Nosotros seguimos como gente de fe, sirviendo al pueblo, sirviendo a los jóvenes, y en ‘Cada 30 Segundos’ seguiremos siendo ese espacio de formación y de levantar nuestras voces proféticas, y de apoyar y acompañar a los jóvenes todos los momentos. Creo que esto se formó para quedarse. Hemos llegado muy lejos como para cerrar. El Espíritu Santo nos guiará y nos ayudará, y Dios nos dará los recursos y las fuerzas”.
Es decir, éste no es tiempo de descanso, sino momento de continuar trabajando.
Despues de la polarización: A construir la paz
Si bien Esther García apunta que “las elecciones deben ser un motivo para conciliarnos, abrazarnos y para estar en oración por el bien de nuestro país”, lo cierto es que la polarización ante la elección 2020 ha sido muy patente. Por ello agrega: “Deseamos que todos estemos en paz, que estemos en oración; y pedimos que todos nos unamos, porque este país nos necesita unidos, fuertes y hermanados unos con otros. Ésa es la misión que nosotros debemos seguir: una misión de amor, de hermandad”. Y clama: “Que Dios nos mantenga unidos; que nos mantenga fuertes en la oración, y nos mantenga como una nación que salga adelante, que salga adelante unida”.
Gaby Jacoba es directora del Festival Internacional de Cine Católico, radica en Estados Unidos desde hace diez años, y sus hijos se han criado en este país. Ella dice: “Tengo mucho respeto y aprecio por Estados Unidos; creo que es una nación con gente muy valiosa, que le gusta mucho trabajar en comunidad y hacer el bien a la comunidad”.
Ahora que han concluido las elecciones, Gaby invita a “que regresemos a los orígenes de lo que realmente es el valor de nuestra nación, como bien dice el legado: ‘En Dios confiamos’. Que a cada uno se le pueda respetar con sus ideologías políticas o partidos políticos, pero que estas cosas no se antepongan sobre la nación y los valores que ella promueve. Porque este país tiene valores muy valiosos, y de verdad los he vivido; los he vivido en la escuela de mis hijos, los he vivido en comunidades en diferentes áreas, y no solamente en las iglesias sino también, por ejemplo, en empresas donde he hecho proyectos en Estados Unidos. Y de verdad mi experiencia siempre ha sido de que las personas están formadas a base de valores, a base de mucho respeto, a base del acompañamiento y del trabajo en comunidad. Me ha tocado vivir incluso situaciones como huracanes, situaciones dolorosas, y también he visto en eso el trabajo en conjunto de la comunidad estadounidense”.
Continúa: “Yo creo que es tiempo, independientemente del tema político, de que pongamos por encima el valor de la hermandad, el valor del respeto y el valor de trabajar juntos por una comunidad. Ésta es una nación que debe trabajar siempre en unión por la paz. Por promover los valores que hacen grande a una nación, como es el cuidado de la vida, el respeto a las diversas razas y culturas. Hay que regresar a los cimientos, hay que regresar a la raíz y, sobre todo, hay que regresar a Dios como nación, con nuestras leyes y nuestra forma de vivir con base en el centro, que debe ser Dios. Las leyes que Dios nos vino a enseñar al final son leyes que nos van a ayudar a vivir y a tener como nación un resultado de paz, un resultado de dignidad, un resultado de respeto”.
Verónica López Salgado, vocera de “Cada 30 Segundos”, por otro lado hace la observación de que el documento de los obispos titulado “Formando Conciencias para ser Ciudadanos Fieles”, en el cual se apoyó la campaña a fin de “formar nuestra conciencia y ayudar a formar la conciencia de todos los jóvenes y de toda la audiencia que nos seguía a través de los medos sociales en Facebook, en Instagram y en Twitter”, ayudó a descubrir que “ninguno de los dos candidatos a la presidencia ejemplifica nuestros valores como católicos a la perfección”. En lo personal, “yo desee votar por un presidente que pudiera dirigir nuestro país con compasión, con una conversión de corazón, con caridad, con fraternidad; con verdadero amor por el prójimo, por todo su pueblo”.
Sin embargo, “ninguno de los dos candidatos es perfecto, y ninguno de los dos creo que sea un verdadero modelo como presidente. Algo importante para mí en la campaña ‘Cada 30 Segundos’ fue recordar que todos somos humanos, y que también ellos lo son”; y que, sin importar quién haya ganado, el presidente y demás representantes del pueblo elegidos por el voto “necesitan de nuestras oraciones, necesitan de nuestro constate pensamiento y oración para que puedan verdaderamente ser buenos líderes”.
Concluye Verónica: “Que Dios bendiga a los Estados Unidos de América, que Dios bendiga a nuestro pueblo, que Dios bendiga nuestros próximos cuatro años con el presidente que ha sido elegido. Y que Dios bendiga a cada una de todas las personas que han votado, a todos los jóvenes que han votado, especialmente a los que han votado por primera vez, para que continúen siendo luces de esperanza, creando y construyendo la Civilización del Amor en la que quieren vivir”.
Una situación momentánea
Finalmente, Adriana Visoso, representante de “La RED”, que es una organización nacional católica de pastoral juvenil hispana que promueve, apoya y acompaña el discipulado misionero, en pastoral de conjunto, señala que uno de los objetivos con los que en estos tres meses estuvo activa la campaña “Cada 30 Segundos” fue “precisamente para buscar la paz. Y es por esto que en estos momentos convocamos, llamamos a todos los líderes eclesiales, y a todas las personas que acompañan a jóvenes, a entrar en diálogo; pero en un diálogo amistoso, fraterno; que no provoque, para no reaccionar. Invitamos a que no haya separación de familias, de amigos, por causa de las personas que ahora van a representar por un tiempo nuestro país”.
Adriana señala que: “Ellos van a tomar cargo, y la vida va a continuar; pero nosotros vamos a continuar probablemente distanciados o enojados. ¡No podemos nosotros separarnos por un argumento o por una situación momentánea que va a durar 4 años, y continuar distanciados!”.
Para empezar, aconseja, “vivamos con los resultados de nuestras decisiones, que tienen un principio y un fin; son roles que cambian. Y continuemos, como hemos aprendido, asegurando que en lo que se comprometen nuestros líderes lo cumplan de una u otra manera. Continuemos la abogacía, que ha sido de ayer, de hoy y que no termina; pero buscando la paz”.
Además “nuestros jóvenes necesitan de esta paz. No es posible que con una edad tan temprana les estemos dando a nuestros niños y jóvenes tanta incertidumbre, tanto dolor. Adultos: les invito a volver nuestros ojos hacia ellos, y ver que si muchos de nosotros vivimos esas situaciones, tratemos de evitarlas de la mejor manera posible. Escuchemos a nuestros jóvenes, apoyémosles, démosles confianza. Y en estos días, en que probablemente hay miedo, incertidumbre, o palabras que ofenden, no les perdamos; ellos se sienten desorientados, heridos, decepcionados de nuestra Iglesia; pero la Iglesia somos nosotros”.
Adriana remata con este llamado: “Desde la espiritualidad franciscana, desde niña he aprendido a orar: ‘Hazme un instrumento de tu paz; donde haya odio, siembre yo amor; donde haya injuria, perdón; donde haya desaliento, esperanza’. Les invito a orar así y a no romper esa paz que nos da la Comunión, que nos da el Señor. Si nos llamamos cristianos, si ésa es nuestra identidad cristiana, Dios nos invita a reconciliarnos y a buscar la paz para luchar por proyectos en común. San Francisco de Asís, ruega por nuestra nación”.
Hacia la prudencia
La doctora María Elizabeth de los Ríos Uriarte, profesora investigadora en la Universidad Anáhuac México comparte con Detroit Catholic en español:
“Ante la polarización provocada por las elecciones de Estados Unidos, valen algunos reflexiones que ayuden a la puesta en práctica de la frónesis, la virtud griega de la sabiduría práctica que nos lleve más a la prudencia que a la insensatez:
“1.- Toda elección debe fundarse en el derecho humano de la libertad, por ende, el voto debe realizarse conforme a ésta y atendiendo el criterio más íntimo de la conciencia de cada persona; pero no olvidemos que la libertad está, intrínsecamente ligada al bien.
“2.- El bien que debiéramos buscar trasciende las preferencias individuales para acercarse a la defensa y promoción del bien.
“3.- El disenso es un valor en sí mismo, esencial para la construcción democrática de un país; por ende, debe ser un espacio para promover el consenso, tendiendo puentes que permitan velar por los bienes que están más allá de los argumentos a favor o en contra de uno u otro de los que fueron candidatos.
“4.- La vida es un valor fundamental, pero toda vida, independientemente de la nacionalidad, sexo, género, etnia, color de piel o situación legal o migratoria. Por ende, el ejercicio de nuestra libertad no debiera estar dirigido hacia favorecer un sector de la vida por encima de otro, si no a proteger y defender la vida de todos por igual. Cualquier acción que, en aras de la libertad, atente contra la vida, queda, además de fuera de lugar, como moral y éticamente inadmisible”.
Ahora es el momento para que Estados Unidos busque avanzar en comunidad, “y no sectorizados y divididos”.


