Las Jornadas de Vida Cristiana siguen cumpliendo su misión, transformando los corazones y vidas de los jóvenes de la arquidiócesis
DETROIT - Las Jornadas de Vida Cristiana es un retiro de cuatro días donde los jóvenes tienen un encuentro con el amor y la palabra de Dios. Dentro del retiro de cuatro días, los jóvenes tienen la oportunidad de reflexionar cómo ha sido su vida hasta ese momento y aprenden a descubrir y conocer cuál es el ideal de su vida con una perspectiva iluminada por la gracia de Dios. Además tienen una característica especial como movimiento, son marianos que evangelizan a jóvenes a través de jóvenes, esto es parte de su esencia. El movimiento de Jornadas incluye también formación en el plano humano y también formación en el plano espiritual para los jóvenes, esto convierte la experiencia en un momento de gracia integral que forma a todos los participantes e integrantes.
Es necesario recordar, que el movimiento tiene raíces en España, que al paso del tiempo llegó al Centro Universitario de México en 1961. En 1998 Jornadas Detroit empezó actividades de evangelización después de una conversación en un avión entre un líder de la parroquia de Santa Ana y una pareja que habían sido involucrados con las Jornadas en Mexico. Después del viaje comprometidos, trabajaron con las diferentes parroquias de Detroit, con diáconos y laicos. En ese entonces el Padre Hanchon, hoy obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Detroit, buscó y ayudó al Padre Juan Mendoza para que viniera con el equipo de Jornadas de la Ciudad de México para que realizara la primera Jornada en Detroit.
Ricardo Hernandez ha participado en diferentes ediciones de Jornadas y es quien compartió a Detroit Catholic en español toda esta información e historia relevante sobre Las Jornadas de Vida Cristiana en Detroit Michigan, aprovechó para abrir su corazón y compartir parte de su su propia experiencia y cómo llegó a su vida este movimiento.
“Cuando llevaba mi tercer año en la Universidad me invitó una tía al
retiro de Jornadas. En años pasados también me había invitado pero no me
llamaba la atención. En ese entonces mi enfoque era la escuela, las
organizaciones de escuela, y las fiestas. Después de un tiempo
necesitaba un cambio en mi vida, así es que en el 2016 decidí vivir mi
Jornada”, comenta Ricardo para Detroit Catholic en español.
Ricardo recuerda que vivió su Jornada experimentando un amor profundo que antes no había vivido. Antes de participar en su Jornada, Ricardo recuerda que estaba involucrándose con una organización cristiana llamada Cru, pero nunca pudo resolver algunos de los traumas por los que había pasado. Saliendo de su retiro con Jornadas, continua Ricardo, sintió el llamado de hacer un cambio total en su vida. Él recuerda que sentía un fuego ardiente en su corazón con el cual quería cambiar el mundo.
“Fue un cambio de a poquito a poquito porque todavía me gustaba socializar con mis amigos de la universidad pero año tras año aprendí como a vivir una vida saludable, sin vicios, y siendo servicial“
Ricardo hace un llamando a los jóvenes que están pasando por un tiempo difícil, y no encuentran sentido a su vida, o jóvenes que quieren aumentar su fe, Ricardo los invita a vivir una Jornada. “Mi tío Gabriel, quien también vivió Jornadas en su tiempo, daba la invitación a sus amigos. Él les decía “Vive la Jornada. Si después de vivirla me puedes decir honestamente que fue una pérdida de tu tiempo, personalmente te regreso tu dinero”. Así que también te hago este reto. Si entras con un corazón abierto y no sacas nada de tu Jornada, yo Ricardo, te regreso tu dinero. Es tiempo de que vivas tu momento”.

Veronica Contreras de 29 años también compartió su experiencia que vivió con Jornadas, ella recuerda que su jornada en la que participó fué en el 2018, para ella esto significó una experiencia muy bonita por la cual aprendió cómo estar más cerca de Dios, en Jornadas la ayudaron a tener más sentido en su vida, aprendió como estar en gracia con Dios y la importancia de vivir más acorde a los mandamientos de Dios, ciertamente su fe era grande ella explica pero no sabía mucho sobre sus creencias, por lo tanto ella piensa que Jornadas la ayudaron a guiarla para conocer más de Dios en todo su esplendor.
Luis Morales de 23 años, recuerda que vivió su Jornada en el año 2016, para el participar en este movimiento de Jornadas lo ayudó bastante en varios sentidos, pues antes de vivir la experiencia de Jornadas, no conocía mucho sobre la iglesia y menos de Dios: “Después de vivir esta gran experiencia del retiro realizado por el grupo de Jornadas me cambió la vida en muchos sentidos”.
Acabando esta experiencia Luis decidió integrarse al grupo de Jornadas inmediatamente, no lo dudo ni un solo instante, ahí aprendió mucho más de la Iglesia católica, y de Dios . En el grupo de jornadas conoció a grandes seres humanos recuerda, que lo motivaron a seguir aprendiendo y a seguir creciendo en el movimiento, esto le permitió a Luis años después logrará recibir el resto de los sacramentos, su primera comunión y confirmación.
Agrega que también gracias a Jornadas ha podido hacer lo que más le gusta que es ayudar a la comunidad y a las personas. “Ya formando parte del grupo de Jornadas he servido en un retiró y estamos en preparación para realizar otro retiro. Sin duda el retiro de Jornadas me ayudó mucho a conocer a Dios, a crecer en mi religión y crecer como Persona, y sobre todo me ha dado la oportunidad de servir en este movimiento”
María Rodriguez-Ledesma, de 29 años, vivió su retiro de Jornadas en el 2010 cuando tenía 18 años. Ella manifiesta que Jornadas significó el punto exacto del antes y el después de su vida emocional, espiritual y mental.
“Me retó a trabajar primero en mí, con herramientas que me ayudaron a autoconocerme, reconocer mis puntos débiles pero a su vez mis puntos virtuosos”
Por primera vez supo que era amada incondicionalmente, Jornadas y le dió la oportunidad de experimentar por primera vez un acercamiento real con Cristo.
María recuerda que el haber vívido su Jornada, no se trató solo de un fin de semana, si no que a través de los años y los servicios esto la reto a ver y trabajar en aspectos de su vida que necesitaban ser modificados:
“Su nombre lo dice Movimiento de Jornadas de Vida Cristiana es un constante movimiento en tu vida, y la vida en general que te ayuda, reta y nutre incluso ahora 11 años después de mi retiro, estando casada y con una hija”
Mari es tajante al expresar que sin duda, su mejor experiencia ha sido el trabajar todos esos aspectos de su vida en compañía de una red de amigos que al igual que ella, luchan constantemente por cambiar sus vidas.
La próxima Jornada será del 28 al 31 de Octubre
Para asistir a la Jornada, el joven primero tiene que asistir a la Pre-Jornada el 24 de octubre a las 8am en el salón de la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe (también conocido como San Esteban). Otros de los requisitos son que el joven no esté casado, ni tenga hijos.
El costo será de $100, lo que cubrirá su cuarto y comida pero se cuentan con becas para los que necesitan ayuda. Más información al correo electrónico: [email protected]


