Un peregrinaje jubilar de esperanza por la National Shrine of the Little Flower Basilica

Durante el Año Jubilar de la Esperanza 2025, el Arzobispo Allen H. Vigneron designó 12 lugares de peregrinación para que los católicos de la Arquidiócesis de Detroit reciban gracias e indulgencias especiales, incluido el Santuario Nacional de la Basílica de la Pequeña Flor en Royal Oak. Los peregrinos que visiten la basílica durante el año jubilar encontrarán muchas oportunidades especiales para rezar, venerar reliquias, visitar obras de arte y reflexionar. (Fotos de Valaurian Waller | Detroit Catholic)

El encanto de esta histórica iglesia va más allá de su belleza artística, invitando a los peregrinos a acercarse a Jesús durante el Año Jubilar de la Esperanza 2025

Al comienzo del Jubileo de la Esperanza 2025, el Arzobispo de Detroit, Allen H. Vigneron, designó 12 lugares de peregrinación para que los católicos visitaran durante el año santo. Cada mes durante 2025, Detroit Catholic presentará una reseña de uno de estos lugares para motivar a los católicos a aprovechar las gracias extraordinarias ofrecidas durante el jubileo.

ROYAL OAK - El National Shrine of the Little Flower Basilica no pasa desapercibido para los peregrinos que recorren la Avenida Woodward. La majestuosa iglesia de piedra, construida a principios del siglo XX, recibe cada año a miles de personas atraídas por su riqueza espiritual, cultural e histórica.

Aun así, el P. John Bettin, rector de la iglesia de Royal Oak, se llevó una grata sorpresa cuando el Arzobispo Allen H. Vigneron la designó como uno de los 12 lugares de peregrinación de la Arquidiócesis de Detroit para el Año Jubilar de la Esperanza 2025.

El 24 de diciembre de 2024, el Papa Francisco abrió la Puerta Santa en la Basílica de San Pedro en Roma, invitando a peregrinos de todo el mundo a experimentar la misericordia de Dios. Este acto marcó el inicio del Año Santo 2025, llamado “Peregrinos de la Esperanza”. Es una celebración que ocurre cada 25 años y está llena de gracia, perdón y renovación.

“Es una gran oportunidad poder acompañar espiritualmente a nuestros hermanos y hermanas de Roma mientras nos unimos a su peregrinación y ofrecemos a la gente esta maravillosa posibilidad de profundizar en la virtud de la esperanza”, dijo el P. Bettin a Detroit Catholic.

El P. Bettin señaló que muchas personas alrededor del mundo viven angustiadas y están perdiendo la esperanza, por lo que el año santo representa una oportunidad para renovar esa esperanza.

“Siempre digo en mis homilías que ningún cristiano debería perder la esperanza”, afirmó el P. Bettin. “Si mantenemos la mirada fija en Jesús, su gracia y la del Espíritu Santo nos darán la esperanza para seguir adelante, con la vista puesta en la luz eterna, en el Reino de Dios”.

A mediados de la década de 1920, el entonces Obispo de la Diócesis de Detroit Michael J. Gallagher, pidió al sacerdote jesuita P. Charles Coughlin que construyera una iglesia en Royal Oak. En 1926, se celebró la primera misa de la parroquia en lo que era una estructura de madera. Cuando esa iglesia se incendió el Día de San Patricio en 1936, ya estaba en marcha la construcción de la gran iglesia de piedra que hoy se alza sobre Avenida Woodward a la altura de 12 Mile Road.

Casi cien años después de la fundación de la parroquia, la iglesia sigue siendo un ejemplo de arquitectura y diseño Art Déco. Cada detalle, desde las barandas hasta la cantidad de personas que pueden sentarse en cada sección de las bancas, fue diseñado con un significado bíblico o teológico, según explicó Van Rohr a Detroit Catholic, un feligrés de toda la vida y guía turístico de la basílica.

Cuando se planificó la nueva iglesia, la mayoría de los estudios de arquitectura enviaron deseños inspirados en templos europeos. Sin embargo, la firma Hamlin y McGill propuso un estilo redondeado, centrado en Jesús en la Sagrada Eucaristía como punto focal, dijo Rohr.

Rohr señaló que, aunque se la describe como una iglesia “redonda”, en realidad tiene forma octogonal, lo que también tiene un significado bíblico.

“Los ocho lados representan los ocho días (de la creación)”, explicó Rohr. “Sabemos lo que ocurrió en los primeros seis días y que en el séptimo Dios descansó. El octavo día es el día de la salvación, el día en que se cumple la promesa que Cristo nos ha hecho”.

Según Rohr, los visitantes pueden notar la repetición del número ocho en toda la basílica, desde las ocho ventanas de cristal azul bohemio sobre el altar hasta los rayos de luz pintados en el interior.

“Hay signos del octavo día por todas partes: es la promesa de Dios a quienes lo aman de poder unirse al Padre y al Hijo en la vida eterna”, dijo Rohr.

El altar está rodeado por cuatro pórticos, cada uno con santuarios dedicados a distintos santos. Justo frente al nicho que alberga el sagrario se encuentra la entrada a la Capilla de Santa Teresita, en honor a Santa Teresita del Niño Jesús, patrona de la basílica.

Rohr suele llamar la atención de los visitantes hacia una pequeña piedra cuadrada en el suelo, cerca del sagrario. Se trata de un regalo de Belén entregado por el Papa San Juan Pablo II. A Rohr le gusta pisar esa piedra y caminar hasta el otro extremo, donde pone su mano sobre otra piedra, esta vez proveniente del Calvario, un obsequio del Vaticano a la iglesia en la década de 1940.

“Cuando caminas de una a otra, es como si hubieras hecho El Camino, o un recorrido por la vida de Cristo en la tierra, desde Belén hasta el Calvario, desde su nacimiento hasta el lugar donde fue crucificado y ascendió a los cielos”, explicó Rohr.

En 1998, la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos elevó el estatus de la parroquia a la categoría de santuario nacional, uno de los cinco que había en aquel momento en el país, dedicado a Santa Teresa de Lisieux, una carmelita del siglo XIX conocida por su vida sencilla y su espiritualidad.

El 31 de enero de 2015, el Papa Francisco otorgó a la histórica iglesia el título de basílica menor, convirtiéndola en la primera en la historia de la Arquidiócesis de Detroit. Esta distinción reconoció su vida parroquial vibrante, su valor histórico y su importancia arquitectónica. El Aarzobispo Allen H. Vigneron celebró la designación con una Misa especial el 22 de abril de 2015.

Como basílica, el National Shrine of the Little Flower mantiene una conexión especial con el Papa y la Iglesia de Roma. Entre los privilegios que conlleva este título está el uso de las "llaves cruzadas" papales en estandartes y mobiliario, así como la presencia de elementos distintivos en el santuario, como el ombrellino y el tintinnabulum. El ombrellino se parece a un paraguas medio cerrado, y el tintinnabulum es una campana ceremonial especial, ambos símbolos de la disposición de la basílica para recibir la visita del Santo Padre.

Además de las gracias ofrecidas durante el Año jubilar, los fieles pueden recibir una indulgencia plenaria cualquier año durante ciertas festividades especiales, como la Fiesta de la Cátedra de San Pedro (22 de febrero), la Solemnidad de San Pedro y San Pablo (29 de junio) y la fiesta de Santa Teresita del Niño Jesús (1 de octubre).

Las muestras de devoción a Santa Teresita están presentes en toda la basílica, incluyendo un jardín exterior y una sala especial dedicada a su familia, ubicada cerca del baptisterio. Su imagen también está tallada en la pared opuesta a la icónica Torre de la Crucifixión de la basílica, que domina la Avenida Woodward. Debajo del crucifijo, se encuentran grabadas las Siete Últimas Palabras de Cristo, un recordatorio visual impactante de su pasión.

El P. Bettin añadió que hay tanto por descubrir en la parroquia que los recorridos duran más de una hora y, aunque todo está impregnado de un profundo significado espiritual, el corazón de la iglesia es Jesús en el Santísimo Sacramento. Esto no solo se refleja en el diseño único de la iglesia, sino también en el compromiso de la parroquia de ofrecer adoración eucarística permanente.

Cuando visitan el sagrario dentro del templo, el P. Bettin anima a los peregrinos a mirar hacia el techo, donde una gran ventana se abre al cielo, justo sobre el Santísimo Sacramento.

“Al levantar la vista sobre el tabernáculo, contemplamos el reino celestial, un recordatorio de la vida eterna”, explicó el P. Bettin.

Eso es justamente lo que significa ser un peregrino de la esperanza, agregó: la esperanza es depositar la confianza en el reino celestial.

“A menudo, en el mundo se confunde ‘esperanza’ con ‘deseo’ y usan abmos términos de forma indistinta En un sentido secular, desear algo significa quererlo como un objetivo final: 'Quiero ganar la lotería' o 'Quiero un carro nuevo'”, dijo el P. Bettin. “Pero la esperanza es mirar hacia delante con el deseo de algo concreto, guiado por la gracia del Espíritu Santo. Es dirigir la mirada al reino eterno y desearlo con todo el corazón”.

Durante el Jubileo de la Esperanza, el P. Bettin invita a los peregrinos de todo el sureste de Michigan y más allá a experimentar las gracias especiales asociadas con la peregrinación a la National Shrine of the Little Flower Basilica, incluyendo una indulgencia plenaria para quienes recen fervientemente en uno de los 12 sitios de peregrinación.

“Como peregrinos, avanzamos con confianza hacia nuestro hogar en el cielo”, concluyó el P. Bettin. “Eso está profundamente relacionado con la confianza: confiar en Dios y en su deseo de que todos alcancemos el reino celestial”.

Recomendaciones para visitar la National Shrine of the Little Flower Basilica

1. Realiza un recorrido

La mejor manera de explorar el National Shrine of the Little Flower Basilica es agendar un recorrido con uno de los guías expertos de la parroquia, muchos de los cuales, como Rohr, han sido feligreses de toda la vida.

Los recorridos están disponibles de lunes a viernes, de 1:30 p.m. a 3:00 p.m. Para programar una visita personal o en grupo, llamar al (586) 431-1753 o enviar un correo a [email protected]

2. Contempla las obras de arte

La parroquia está decorada con innumerables ejemplos de pinturas, carpintería, trabajos en piedra y metal originales del principio del siglo XX y estilo Art Deco. En cada rincón, puede admirar las pinturas realizadas por la artista Beatrice Wilczynski. Wilczynski utilizó como modelos a feligreses, así como a su propia familia y amigos para representar a los santos y ángeles pintados en toda la iglesia; los cuatro ángeles en las esquinas de la Capilla de Santa Teresita fueron inspirados por los cuatro secretarios del P. Coughlin. Detrás de la estatua de San Judas, al lado del tabernáculo, Wilczynski pintó los frutos del Espíritu Santo, rodeados por imágenes que representan el estado de Michigan, como cerezas, hojas de arce, manzanas y mirlos. Ore junto a las Estaciones del Vía Crucis de bronce que rodean la iglesia, obra del famoso escultor italo-estadounidense Corrado Parducci.

3. Encuéntrate con Santa Teresita

Justo al lado de la Capilla de Santa Teresita, hay una pequeña sala con fotos y carteles sobre la vida de Santa Teresita de Lisieux y sus padres, los Santos Luis y María Zélie Guérin Martin. Aprenda sobre la santa pequeña y luego vaya rezar al pórtico dedicado a Nuestra Señora, donde se exhiben reliquias de Santa Teresita y sus padres. Antes de hacer una última parada en la tienda de regalos y la capilla de Adoración, que se encuentran junto al vestíbulo, pase junto a la estatua de Santa Teresita, que proviene de la iglesia original y sobrevivió al incendio de 1936.

4. Busque la huella de ciervo

Ubicada justo en el suelo que conduce al tabernáculo, hay una losa de piedra que el artesano original consideró una “imperfección”. Sin embargo, el P. Coughlin consultó con expertos para confirmar su sospecha: la hendidura era una huella fosilizada de pezuña de ciervo, colocada como si el ciervo estuviera caminando directamente hacia el tabernáculo. “El P. Coughlin decía que ‘así como el ciervo tiene sed de agua, Jesús tiene sed de almas’, por lo que la piedra ha quedado allí,” agregó Rohr.

Lugares de peregrinación en la Arquidiócesis de Detroit

Los siguientes 12 sitios fueron designados como lugares de peregrinación para los católicos del área de Detroit durante el Año Jubilar de la Esperanza 2025. Para obtener más información, visite www.aod.org/jubilee.

  • Basilica of Ste. Anne, Detroit

  • Blessed Solanus Casey Center, Detroit

  • Cathedral of the Most Blessed Sacrament, Detroit

  • Holy Sepulchre Cemetery, Southfield

  • National Shrine of the Little Flower Basilica, Royal Oak

  • Our Lady of Fatima Shrine, Riverview

  • Our Lady of Hope Cemetery, Brownstown Township

  • Presentation of the Blessed Virgin Mary Chapel (Madonna University), Livonia

  • Shrine of Jesus the Divine Mercy, Clinton Township

  • Shrine of St. John Paul II, Orchard Lake

  • St. Joseph Shrine, Detroit

  • Shrine of the Immaculate Heart of Mary, Pontiac



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