Feligreses de Holy Redeemer demuestran el amor con acciones concretas con los más necesitados y desprotegidos
Durante el mes de mayo, Detroit Catholic está pidiendo a los lectores que en su oración consideren dar un donativo para Catholic Services Appeal, el cual financia más de 100 ministerios que son vitales para la Iglesia en el sureste de Michigan, incluida esta publicación. Visita www.givecsa.org/es para apoyar la misión haciendo una donación. Agradecemos tus oraciones y tu generosidad.
DETROIT- Antes de la pandemia una de sus labores más fuertes en la ayuda de los más necesitados fue el banco de alimentos, daban comida durante la semana y los fines de semana a más de 250 familias, aunque parezca increíble pagan por medio de la conferencia de Vicente de Paul, gas, agua y hasta renta de los más pobres en los momentos más fríos del invierno.
Cuándo la gente se pregunta, ¿Qué es lo que hace la iglesia católica por los más pobres? La respuesta está dada y en esta parroquia la ayuda es real y verdadera.
Carmen Muñoz González, originaria del estado de Hidalgo en México, es la directora de servicios cristianos y responsable de las acciones del ministerio de San Vicente de Paul en Holy Redeemer. Ella comparte con Detroit Catholic en español que ayudar a los demás sirve para no olvidar quienes son y de donde vienen, además no solo se limita a lo económico o material la ayuda sino que su deber es llevar la palabra de Dios y que los más necesitados sientan el amor de Dios real y verdaderamente en sus necesidades.


“Es hacerlos sentir amados en Cristo y no importa la necesidad que tengan, no importan que sean de bajos recursos siempre serán bienvenidos”, comparte Carmen.
Carmen Muñoz explica que en las fiestas navideñas y desde Acción de Gracias las necesidades de las personas aumentan y ahí es donde el ministerio de San Vicente de Paul en su parroquia entra en acción.
Durante la pandemia las necesidades aumentaron, la pobreza creció considerablemente y Carmen recuerda que trabajaron con gusto ayudando a más familias necesitadas, dando alimentos y demás apoyo material.
La comida se llevaba a las casas de los más necesitados, con voluntarios llenaban sus camionetas y llevaban las despensas que habían pedido ayuda llamando desesperados a la parroquia. Hasta la puerta de sus casas les llevamos las despensas para que no tuvieran que salir.
Hoy las necesidades han cambiado después de lo más fuerte de la pandemia según relata Carmen, ahora recurren a ellos para poder pagar sus recibos de agua, luz, gas y renta, pues muchos perdieron sus empleos. También consiguen apoyo de ropa.
Toda esta ayuda material y económica se sostiene por los mismos feligreses que donan cantidades de dinero, pues ellos están en una situación más favorable y donan dinero para apoyar a sus hermanos de su comunidad parroquial.
Carmen también recuerda que el éxito de esta estrategia es gracias a la relación que tienen con los negocios y empresas que con anterioridad han realizado alianzas y ellos donan para los pobres. Fueron tres negocios que durante la pandemia donaron canastas previamente preparadas con despensas. Otra tienda local donó carne y huevo fresca.

Para Linda Sánchez, feligrés de Holy Redeemer, toda la ayuda recibida le ha cambiado la vida. En los momentos más difíciles y complicados ha recibido el auxilio y la asistencia necesaria.
Comentó con Detroit Catholic en español que, “Desde hace 16 años asisto con mi familia a la parroquia de Holy Redeemer, durante todo este tiempo la ayuda que me han dado a mí y mi familia es de gran apoyo, especialmente durante la pandemia, nos enfermamos de COVID en noviembre, nuestros hermanos y hermanas de la comunidad parroquial, junto con los sacerdotes inmediatamente nos ayudaron económicamente y espiritualmente, sentimos el amor de Jesús a través de ellos, gracias por su gran entrega con los más necesitados a toda la comunidad de Holy Redemeer”.
"La ayuda económica nos sirvió para solventar nuestras principales necesidades pues estuvimos un mes sin trabajo, mi esposo estuvo en terapia intensiva por tres semanas y yo y mis tres hijos enfermamos también de COVID” comentó Linda. “En esos momentos la comunidad de nuestra parroquia intervino para salvarnos y ayudarnos con comida, despensas y dinero”.
“Durante ese tiempo nos hacían llamadas por teléfono, llamadas que nos motivaban emocionalmente en nuestras necesidades, en todo este tiempo han estado orando por nosotros, toda la ayuda recibida fue de gran apoyo para nosotros y para poder salir adelante”.
Vacunas para todos
En lo que parece es el final de la pandemia y cuando han iniciado las jornadas de vacunación contra el COVID-19, la parroquia Holy Redeemer es sede para que los mayores de 16 años puedan recibir este beneficio. El párroco insistió a las autoridades de salud que se utilizara una vacuna que no originará controversias morales entre los católicos, es así como las autoridades de salud de la ciudad proveen de las vacunas Pfizer.
Los hispanos, aún y los indocumentados, han sido tremendamente beneficiados con estas jornadas de vacunación. Se han aplicado ya 150 dosis y se esperan que la gente obtenga más confianza para seguirse vacunando.
Carmen Muñoz explica que está buscando conseguir una beca para poder hacer en su parroquia las instalaciones de un centro de vacunación con todos los requerimientos sanitarios necesarios. De ese apoyo dependerá que se cuenten con las instalaciones necesarias para que la parroquia sea sede permanente de cualquier campaña de vacunación.

José Ángel y Heidi, matrimonio católico voluntario en Holy Redeemer, comentan para Detroit Catholic en español que,"Nosotros ayudamos a la entrega de despensas el año pasado durante lo más difícil de la pandemia para toda la gente que necesitaba urgentemente alimentos y comida, fue gracias a todos los donadores que hicieron posible este milagro, que nosotros pudimos realizar la entrega de las despensas hasta la puerta de las personas más necesitadas, nos hace sentirnos más humanos y de todo corazón lo hicimos y lo seguiremos haciendo, es un gusto ayudar a tanta gente que lo necesita”.
"Respecto a las vacunas que se están poniendo contra el COVID-19 nos sentimos afortunados que en nuestra parroquia nos están poniendo las dosis, en cuántos países no pueden vacunarse y aquí nosotros podemos vacunarnos, toda la familia, damos las gracias que nuestra iglesia esté involucrada, muchos de nosotros no sabemos mucho inglés y gracias a nuestra parroquia recibimos toda la ayuda necesaria, recibimos información en español, me siento bendecido y agradecido por todo lo que nos ha dado la iglesia".


