Este viernes 6 de febrero la Catedral de San Patricio fue sede de la toma de posesión de Mons. Ronald Hicks como Arzobispo de Nueva York, con una Misa en la que el prelado dirigió también algunas palabras en español.
En la ceremonia estuvieron presentes autoridades civiles y eclesiásticas, así como el Cardenal Timothy Dolan, quien dejó de dirigir la Arquidiócesis de Nueva York en diciembre de 2025, luego que el Papa León XIV le aceptara la renuncia al cumplir 75 años.
El 18 de diciembre, el Pontífice nombró a Mons. Ronald Hicks como Arzobispo de Nueva York. Hasta entonces el prelado era Obispo de Joliet, en el estado de Illinois.
Mons. Hicks, de 58 años y natal de Chicago, habla también español gracias a que pasó varios años en Latinoamérica como parte de la institución Nuestros Pequeños Hermanos (NPH), que le dio la oportunidad de conocer las realidades de México, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua.
En ese sentido, el nuevo arzobispo aprovechó para hablar en español en algunas partes de su homilía, especialmente cuando dijo que su canción favorita es Alma Misionera.
“‘Señor, toma mi vida antes de que la espera desgaste años en mí. Estoy dispuesto a lo que quieras, no importa lo que sea. Tú, llévame a servir’. Estas son las letras de la canción Alma Misionera. Es una de mis canciones favoritas de la Iglesia Católica, porque todos nosotros estamos llamados para ser discípulos misioneros en una iglesia misionera con almas misioneras”, expresó.
En octubre de 2025, un informe del Pew Research Center señaló que el estado de Nueva York es el quinto a nivel nacional con mayor población hispana, específicamente con cuatro millones de personas. El estudio no indica qué porcentaje sigue usando el español como idioma.
“En el área metropolitana de Nueva York, los dominicanos y puertorriqueños constituyen los grupos de origen hispano más numerosos”, añade el texto.
Ser una Iglesia misionera, no un club nacional
Haciendo alusión a su canción favorita, el nuevo Arzobispo de Nueva York recordó que el llamado de Cristo a sus discípulos es “ser una iglesia misionera, no un club nacional. Un club existe para servir a sus miembros. La iglesia existe, por otro lado, para salir y servir a toda la gente”.
“La iglesia existe para proclamar a Jesucristo y el Evangelio a todos, públicamente y con credibilidad, sin miedo, en toda cultura y circunstancia”, defendiendo la dignidad humana y siguiendo el ejemplo de Jesús, “ese es el tipo de iglesia que creo que somos llamados a ser en la Arquidiócesis de Nueva York”, expresó Mons. Hicks luego de agradecer al Cardenal Dolan por los 17 años que dirigió la Arquidiócesis.
“Somos una Iglesia misionera, enviado por Cristo al corazón del mundo”, reiteró, hablando en español.
Mons. Hicks, quien culminó su homilía en inglés, animó finalmente a los fieles a salir fortalecidos Jesucristo y guiados por el Espíritu Santo, pues “la misión está antes de nosotros, el mundo está esperando con esperanza y, mirad, Dios siempre está con nosotros”.
- Esta nota fue publicada originalmente en ACIPRENSA.


