Obispos instan a la prudencia y la oración, e invocan la protección de la Virgen de Guadalupe ante el estallido de violencia en México

Una ambulancia forense que se cree transporta el cuerpo del narcotraficante mexicano Nemesio Oseguera, conocido como "El Mencho", sale de la Fiscalía Especializada para el Crimen Organizado en Ciudad de México el 22 de febrero de 2026, tras una operación militar en la que una fuente gubernamental dijo que fue asesinado en Tapalpa, en el estado de Jalisco. (Foto de OSV News/Reuters)

(OSV News) -- Los obispos mexicanos han pedido a los fieles que sigan los protocolos de seguridad luego de que estallara la violencia en varios estados del país tras el asesinato por parte del ejército del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.

En un mensaje publicado por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) el 22 de febrero, los obispos expresaron su cercanía con los católicos, “compartiendo su preocupación e invitándolos a la prudencia y oración”.

“Les exhortamos, con espíritu pastoral y fraterno, a reforzar las medidas de seguridad personal y comunitaria, resguardarse en sus hogares cuando sea necesario y evitar desplazamientos innecesarios, atendiendo siempre las indicaciones de las autoridades civiles”, se lee en el comunicado.

El mensaje, dirigido al “Pueblo de Dios que peregrina en México”, fue firmado por el obispo Ramón Castro Castro, de Cuernavaca, y el obispo auxiliar Héctor M. Pérez Villareal, de Ciudad de México, presidente y secretario general de la conferencia episcopal, respectivamente.

El 22 de febrero, oficiales del ejército mexicano llevaron a cabo una operación en la localidad de Tapalpa, situada en el estado centro-occidental de Jalisco, con el fin de capturar a Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.

Osegura era el líder máximo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el cártel de drogas más poderoso de México, conocido por traficar con fentanilo, metanfetamina y cocaína hacia Estados Unidos.

Según The Associated Press, se produjo un tiroteo que causó la muerte de cuatro personas; otras tres, entre ellas Oseguera, resultaron heridas y fallecieron posteriormente.

Horas después de su muerte, estalló la violencia en más de una docena de estados de todo el país, con hombres armados bloqueando autopistas e incendiando coches y negocios. Según CNN, Nuevo Milenio y otros medios, los estados afectados por la ola de violencia y bloqueos de las carreteras incluyen a Jalisco, Michoacán, Puebla, Querétaro, Tamaulipas, Colima, Guanajuato, Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Aguascalientes.

Los residentes y turistas se vieron obligados a refugiarse en la ciudad turística de Puerto Vallarta, después de que varias aerolíneas cancelaran sus vuelos debido al aumento de la violencia.

La agencia de noticias Reuters también informó de que hombres armados atacaron una base de la policía militar de la Guardia Nacional en Jalisco.

Bajo condición de anonimato, un miembro del cártel confirmó que los ataques se llevaron a cabo en venganza por el asesinato de Osegura y advirtió que se producirían más ataques, ya que las bandas rivales intentan tomar el control del CJNG.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó a través de X que Estados Unidos “proporcionó apoyo en materia de inteligencia al Gobierno mexicano para ayudar” en la operación.

En su mensaje, los obispos pidieron a los fieles “a intensificar la oración por la paz que tanto necesita nuestra nación” y rezaron para que, a través de Jesús, los católicos renovaran su compromiso de “ser sembradores de reconciliación y fraternidad”.

Invocando la intercesión de Nuestra Señora de Guadalupe, los obispos rezaron para que María “nos cubra con su manto, proteja a nuestras familias y nos ayude a construir caminos de justicia, paz y esperanza”.

“Que el Señor nos fortalezca y nos conceda vivir estos momentos unidos, con prudencia, solidaridad y fe”, escribieron los obispos.



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