Por diez años la Arquidiócesis de Detroit llevó a cabo una de las actividades más esperadas y queridas entre las fieles de habla hispana: la Conferencia de Mujeres Hispanas. A pesar de la pandemia, este año volverá a llevarse a cabo, pero con las necesarias modificaciones. 

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DETROIT- A las 10 de la mañana del próximo sábado 17 de octubre, teniendo como invitada a Kimberly Kramar, evangelizadora católica y conductora del programa de televisión “Nueva Vida” en el canal mexicano María + Visión, inicia la 11ª Conferencia de Mujeres Hispanas de la Arquidiócesis de Detroit. Este año el tema de la Conferencia es “Acomoda tu corona: Sanación de nuestra identidad de hijas de Dios”. 

Sin embargo, las circunstancias actuales obligan a que haya cambios respecto de las ediciones de los primeros diez años, de las cuales nos platica Lidia Rojas, quien del 2015 al 2017 fue coordinadora del Ministerio Hispano de la Región Noroeste de la Arquidiócesis de Detroit:  “Es una conferencia que se hace cada año, cada octubre; la gente ya sabe. Normalmente se hace el sábado de la segunda o tercera semana de octubre. Es algo que las mujeres hispanas ya sabemos y ya esperamos”.  

Lidia Rojas ha ayudado como voluntaria en casi todos los años, y también fue co-facilitadora de la Conferencia junto con Gabriela Vázquez y con Doris Pérez. “Recuerdo que, en el último año que estuve, trajimos a Lupita Venegas, de Guadalajara, y en apenas dos días se agotaron todos los boletos, porque todas querían ver a Lupita, dice. 

Las primeras 500 mujeres en registrarse podrán disfrutar directamente vía Zoom la conferencia, las que se registren después serán parte de la conferencia a través de la página de la Arquidiócesis de Detroit.

Un lugar de encuentro 

Lizeth Guadalupe Mendoza es co-facilitadora en el comité que organiza esta Conferencia, de la cual ella dice: “La Conferencia de Mujeres Hispanas tiene un lugar en mi corazón porque marcó un antes y un después en mi camino de fe. Antes yo pensaba que estaba demasiado ocupada para Dios; sin embargo, cuando el conferencista, el padre Eduardo Montemayor nos habló de cómo enfrentar los problemas cotidianos desde la perspectiva de la fe católica con la armadura de Dios, eso me abrió los ojos, y reconocí la importancia de Dios en mi vida, y desde entonces camino con la paz, la fortaleza y la confianza que Dios me da con su Espíritu”. 

Explica Lidia Rojas lo que ha significado hasta ahora cada Conferencia de Mujeres Hispanas: “Es un momento, un lugar para reunirnos todas las mujeres que servimos  en nuestras parroquias; es como reunirnos  bajo un mismo techo, bajo un mismo Espíritu, donde ves caras conocidas,  donde ves caras nuevas, donde saludas a la gente que  no has visto en años, donde te pones al corriente. O sea, no es solo la charla que se va a impartir, el mensaje que se va a  dar, sino que es también el sentido de convivir”. 

También consentíamos a las mujeres: les ofrecíamos un almuerzo bastante formal; era nuestra forma de decirle a cada una: ‘Vamos a consentirte, mujer, porque vales y eres importante’; así que no les dábamos el almuerzo en una cajita, sino que nos esmerábamos hasta en el mínimo detalle de las florecitas en las mesas, eligiendo que fueran de color rosa o morado, que son detalles en los que generalmente solo las mujeres nos fijamos; escogíamos el platillo, los manteles, los colores… Era, pues, el detalle de tener una conferencia pensada de mujeres a mujeres. 

Por su parte, Sandra López también habla de su experiencia en ediciones anteriores: “Ha sido una gran bendición poder participar tanto como espectadora oyente como  también en los diferentes  comités de esta Conferencia. agrega: “Este encuentro anual es una de los más importantes, porque es a nivel de toda la arquidiócesis, no nada más de una parroquia sino de todas las parroquias, que se unen para poder difundir, disfrutar y celebrar el amor de Cristo a través de la Virgen María”. 

El año pasado, en la décima Conferencia de Mujeres Hispanas, la convocatoria fue muy biena, ahora se espera que sea superior de manera virtual. (Fotografía cortesía de Antonio Guzmán)

Gabriela Prieto González, que comenzó a participar hace tres años dentro del Comité de Tesorería, describe así la Conferencia de Mujeres Hispanas: “Es un día  en el que, a través de pláticas de las diferentes conferencistas, los sacerdotes y obispos, recibimos el mensaje de Dios Nuestro Señor y participamos de la adoración y celebración de la Eucaristía”. 

Y continúa: “La Conferencia de Mujeres hispanas ha sido muy importante para mí, porque durante estos años he conocido a grandiosas mujeres, de las cuales aprendo mucho, y porque, aun cuando estamos lejos de nuestro país de origen, nos sentimos arropadas entre nosotras y llenas del amor de Dios”. 

La pandemia trae una nueva oportunidad 

Este año, la pandemia obliga a cambiar las cosas. Señala Lidia Rojas que, “aunque nos va a faltar esa parte de la convivencia, porque no nos vamos a poder abrazar, sin embargo vamos a sacar ventaja de la tecnología”. 

Sandra López lo explica: “Así que este año precisamente tenemos una posibilidad más grande: poder llegar a muchos hogares que a lo mejor no han tenido la oportunidad de ese encuentro con la Virgen y con Cristo mismo; porque está abierta por esa tecnología, ahora puede penetrar esos hogares, y así las señoras, las jovencitas, las amas de casa, las mamás, las abuelitas, las hijas y las nietas pueden disfrutar y pueden también llenarse del Espíritu Santo; y saber también que en este tiempo de pandemia tenemos la esperanza en Dios en que mañana es un nuevo día, y que ese mañana está lleno de bendiciones, de amor, donde quiera que vivamos y donde quiera que vayamos, ¿por qué? , porque la que nos acompaña siempre, igual que hizo con su Hijo Jesús a lo largo de sus 33 años, es la Virgen María, nuestra Morenita”. 

Así pues, “la Conferencia de este año es propicia para el crecimiento espiritual de cada una de las  mujeres”, incluso fuera del territorio de la Arquidiócesis de Detroit o fuera de Estados Unidos “porque, gracias a Dios, va a ser virtual”, señala Sandraconvirtiéndose en una gran oportunidad para permitir “que el Espíritu Santo se derrame y lleven a cabo esa transformación convirtiéndonos en alegres discípulas misioneras, mientras compartimos esta hermandad en la fe católica. 

Invitación 

Así pues, la invitación para participar está abierta. Como se dijo, la Conferencia será virtual y no tiene costo alguno. Las primeras 500 mujeres que se registren en https://www.aod.org/events/483 podrán participar en el seminario web a través de la plataforma de Zoom. Para las que no alcancen cupo, podrán sintonizar la Conferencia en la página de la Arquidiócesis de Detroit.

Inscríbete antes del 10 de octubre presionando el siguiente enlace: https://aod.zoom.us/webinar/register/WN_f2C8jpv3QyCCRHFoghKR0g

Trasmisión en vivo por Facebook en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/groups/MinisterioHispanoAOD/